Tenerife
ANÁLISIS DEL PADRÓN MUNICIPAL (18) LOS REALEJOS

LOS REALEJOS, núcleo de vocación residencial

Sus posibilidades laborales y de asentamiento han sido un atractivo para flujos llegados de Europa, para los inmigrantes americanos, así como también para gentes venidas de los municipios vecinos, que encuentran en Los Realejos un lugar bien comunicado y con una oferta de vivienda asequible.
S, LOJENDIO, S/C de Tenerife
27/ago/03 12:19 PM
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Según Viera y Clavijo, el nombre de Realejo de Arriba y Realejo de Abajo se debe a la posición que ocupaban tanto el ejército castellano como el de los guanches en uno de los últimos episodios bélicos de la conquista, ya que al parecer fue allí, en Tigaiga, donde se produjo la rendición de los caudillos encabezados por Bencomo.

La riqueza de la comarca estuvo marcada por los ciclos sucesivos de la caña de azúcar, el vino, la cochinilla y la platanera, con una población que mantuvo un comportamiento demográfico tradicional, concentrándose en torno a la cabecera municipal.

En diciembre de 1954, y a través de un decreto, se accedió a la petición de los hasta entonces dos municipios que solicitaron fundirse en uno solo, tomando el nombre actual de Los Realejos.

Lo cierto es que contrariamente al éxodo que vivieron otros núcleos con la implantación del modelo turístico, la oferta de empleo en los servicios y la construcción que se generó en Puerto de la Cruz durante la década de los sesenta y setenta fijó a la población realejera y sirvió de atracción para los flujos de inmigrantes.

El municipio conoció una notable expansión, conjugando la oferta de carácter residencial, con la domiciliación de mano de obra en sus núcleos dormitorio.

El departamento de estadística del ayuntamiento realejero contabilizó en 2001 un total de 1.045 altas, destacando los aportes de La Orotava, Puerto de la Cruz y Santa Cruz, mientras registró 675 bajas padronales, en su mayoría dirigidas hacia esos municipios.

La entidad de población que más creció aquel año fue Longuera-Toscal, que sumó 227 nuevos habitantes, seguida del casco (San Vicente y San Agustín), con 146, y La Montaña, con 64, mientras Icod el Alto registró un descenso de 28 vecinos respecto a 2000.

El plan general aprobado inicialmente contemplaba la suspensión de las licencias de parcelación de terrenos, así como la demolición y edificación, sobre todo en suelo rústico y urbano no consolidado.

Además, proyectaba ampliar los accesos al casco, así como actuaciones en los barrios que han experimentado un aumento considerable de población.

VALOR AÑADIDO

La corriente de los foráneos

En el litoral se extienden urbanizaciones, hoteles y apartamentos de carácter residencial donde se instalan los europeos, como es el caso de La Romántica, Rambla del Mar, Tropicana y Bahía Parque, ocupando zonas que eran dominio de la platanera, y existen enclaves similares como Tierra de Oro y Ciudad Jardín, en Montaña Zamora. Los americanos se concentran en el casco y en Longuera-Toscal, la entidad que junto a San Vicente y San Agustín más creció en 2001, también por el aporte de vecinos llegados desde otros municipios. Estos grupos buscan áreas próximas a las zonas de ocio (Puerto de la Cruz) y de precios más bajos para domiciliarse.

ANÁLISIS DEL PADRÓN MUNICIPAL (18) LOS REALEJOS