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Más de 80 muertos al explotar un coche bomba en Nayaf

El atentado ante el mausoleo de esta ciudad santa chií de Irak, y que provocó más de 200 heridos, acabó con la vida del máximo líder religioso del país, Bakr al Hakim, oponente de Sadam Husein.
COLPISA, Bagdad
30/ago/03 14:13 PM
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El más importante dignatario chií en Irak, Mohamed Bakr al Hakim murió ayer en un sangriento atentado con coche bomba ante el Mausoleo de Alí, en la ciudad santa chií de Nayaf, en la que perecieron más de 80 personas y 229 resultaron heridas según fuentes de los hospitales.

La oficina de la Asamblea Suprema de la Revolución Islámica en Irak (ASRII) en Teherán indicó que su líder, el ayatolá Mohamed Bakr al Hakim, murió en el atentado. La noticia también fue confirmada su hermano, Abdel Aziz al Hakim, que informó del suceso a la televisión "Manar", del grupo libanés chií Hezbolá.

Veterano opositor al régimen de Sadam Husein, Al Hakim regresó del exilio el pasado mes de mayo. Uno de sus parientes, Mohamed Said al Hakim, salió con vida el pasado domingo de un atentado contra él, en el que murieron sus guardaespaldas y su chófer.

Nayaf, ciudad santa de los chiíes, está en la zona cuya seguridad asumirá la División multinacional compuesta por soldados españoles y polacos. Según informó este jueves Defensa, contingentes centroamericanos -integrados en la Brigada multinacional Plus Ultra-, han comenzado a patrullar conjuntamente con soldados estadounidenses para reconocer la zona y empezar a preparar la transferencia de autoridad.

El coche explotó en el momento en el que los fieles salían después de la oración, ante la puerta por la que salía siempre el jefe de la ASRII después de su sermón de los viernes. Un cadáver carbonizado se encontró en el interior del vehículo, cuya explosión produjo un gran boquete en el suelo, indicó un testigo.

Odio a los chiíes

"El coche bomba estaba situado en la entrada sur de la mezquita del Mausoleo de Alí, cerca del todoterreno negro del ayatolá Hakim", explicó el jeque Saad Abbas. "Esta operación tenía como objetivo el mausoleo del imán Alí y fue organizada por un movimiento que odia a los chiíes. Iba dirigida contra la familia de Al Hakim", añadió.

Tres Land Cruiser de los guardaespaldas del responsable chií resultaron dañados y un coche de la Policía y tres coches civiles fueron totalmente destruidos. En el impacto provocó también el desplome del pórtico de ladrillo.

Además, dos edificios del otro lado de la calle se derrumbaron como consecuencia de la explosión. Uno de ellos albergaba un restaurante y varias tiendas. Varios clientes y miembros del personal se encuentran bajo los escombros. La oficina del líder chií radical Moqtada Sadr, que se encuentra cerca del lugar de la explosión, resultó también dañada.

En su prédica en la mezquita justo antes de la explosión, el ayatolá al Hakim condenó a los partidarios de Sadam Husein por sus ataques contra las tropas estadounidenses. Una muchedumbre considerable se reúne todos los viernes en el lugar santo más importante de los chiíes. Después del atentado, los fieles se congregaron ante la mezquita lanzando eslóganes acusando a Sadam y el partido Baaz como responsables del ataque. Centenares de personas se esforzaron por sacar a las víctimas de entre las ruinas y los altos invitaron a la población a acudir el hospital para donar su sangre.