Tenerife
ANÁLISIS DEL PADRÓN MUNICIPAL (21) SAN MIGUEL DE ABONA

SAN MIGUEL DE ABONA, golf, turistas y crecimiento

Tras la crisis de los 70, el municipio se volcó en la expansión de sus núcleos costeros. En 2001, el 22 por ciento de los empadronados eran extranjeros, en su mayoría británicos. El plan general contempla la actuación urbanística en Las Chafiras y el casco, y existe un plan parcial para la playa de San Blas.
S. LOJENDIO, S/C de Tenerife
30/ago/03 12:19 PM
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La historia de San Miguel como municipio independiente comienza en 1798, cuando se desagrega de Vilaflor y, al igual que el resto de municipios del Sur, su desarrollo lo marca la lucha contra la incomunicación y la carencia de agua.

A mediados del siglo XX, con la construcción del canal intermedio y el canal del sur, conoció un cierto despegue que derivó en crecimiento demográfico. En 20 años pasó de los 2.383 habitantes de 1950 a los 4.939 de 1970, y de ser una zona tradicional de emigración se convirtió en núcleo receptor.

La crisis de los 70 representó un descenso de población y la reconversión de San Miguel, que se volcaría en la expansión de su costa (Las Chafiras, Guargacho, Golf del Sur y Amarilla Golf).

Las estadísticas señalan la afluencia de 109.263 turistas en 1996, una constante que se conjuga con las promociones residenciales y la presencia de un 22 por ciento de extranjeros en el padrón de 2001, básicamente británicos.

El plan general contempla la reserva de suelo para uso residencial, una actuación que afecta a la superficie que se encuentra por encima de la autopista (Llano del Camello), además de la segunda fase de Amarilla Golf y el plan parcial de playa San Blas, que contempla dos áreas, residencial y turística, junto a la urbanización del casco, que en 2001 todavía era el núcleo más poblado.

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