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Se crea una fundación para tutelar a los discapacitados psíquicos sin padres

"La administración de los bienes del deficiente es uno de los objetivos fundamentales"
IOSUNE NIETO, S/C de Tfe.
30/ago/03 19:31 PM
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Sonsoles Soriano Bugnion murió hace dos años, pero su recuerdo perdurará siempre. Ya no sólo, como es lógico, en su familia, sino que su memoria se mantendrá viva gracias a la fundación, recién creada, que lleva su nombre.

Sonsoles era una niña con síndrome de Down y se podría decir que es la verdadera promotora de la Fundación Tutelar Canaria Sonsoles Soriano Bugnion, a la que ahora hacen un homenaje póstumo sus padres, Nicolás y Georgette, porque con ella ya se perfilaba esa pregunta que se hacen tantos otros padres de qué será de sus hijos deficientes el día que ellos falten, y a la que ahora esta entidad da respuesta.

La fundación, cuyos estatutos ya han sido presentados ante el Gobierno de Canarias, nace para ejercer la tutela y dar amparo a las personas con discapacidad intelectual cuando falten sus progenitores, lo que significa velar por su bienestar físico y por sus bienes.

Esta fundación viene a cubrir una laguna existente en la provincia tinerfeña, aunque lleva el nombre de "Canaria" por exigencias de la Ley de Fundaciones, ya que ninguna institución hasta ahora cubre este aspecto. Es también posiblemente pionera en las Islas y de las pocas existentes en toda España.

Para que una persona con discapacidad intelectual pueda quedar al cuidado de esta fundación, una vez que los padres han fallecido, se requiere previamente de un acto judicial, "porque tiene que ser un juez el que asigne ese ejercicio, que puede encomendarlo a una institución o persona", explica Nicolás Soriano.

De hecho, un juez tutelar, y aún dejando la familia un testamento que deja al incapaz al cuidado de un tío, "puede decidir que esa tutela sea de una institución o de esta fundación", indica Soriano.

No obstante, la fundación no va a tener, en principio, ningún centro residencial para las personas que llegue a tutelar, aunque podría tenerlo en un futuro, y se centrará exclusivamente en "velar para que donde quiera que esté -una institución, un centro o en una familia- sea tratada con la máxima calidad y el máximo cariño, como si los padres vivieran", subrayó Nicolás Soriano.

"Hasta tal punto -agrega-, que existe la figura de los delegados tutelares, que si ven que hay una persona que no está siendo bien atendida pueden denunciarlo ante el juez y éste quitar la tutela o cambiarlo de centro".

La institución ha establecido la pre-tutela, que consiste en algo así como ir conociendo al potencial tutelado, "a su familia, sus gustos y sus necesidades para ejercerla con la mayor garantía y eficacia", explica Soriano.

A pesar del fallecimiento de Sonsoles y de desaparecer con ella el problema de quién la cuidaría en su ausencia, Nicolás Soriano y Georgette Bugnion decidieron tomar las riendas de un proyecto del que durante años venían hablando las asociaciones, como Aspronte, a la que este matrimonio está unido desde hace años, y de Feaps Canarias, sin que nadie se decidiera a dar el primer paso.

Acogida con interés

A estas asociaciones se han presentado ya los objetivos de la fundación, cómo se adjudica y se ejerce, con una buena acogida ya sólo en lo que se refiere a la asistencia y al interés mostrado en la reunión convocada el pasado mes de mayo.

Darse a conocer entre ellas "es fundamental", advierte Soriano, "cuando sólo en la provincia existen 31 asociaciones que se dedican a personas con minusvalías psíquicas".

También de las relaciones con las instituciones asegura que no sólo son "fluidísimas", sino que además deben serlo, por la relación futura que les espera y que acaba de emprender con diversos encuentros con los responsables de los asuntos sociales insular y autonómicos.

Cabe esperar, incluso, que el ejercicio de la tutela por esta nueva institución pueda servir para descargar a las administraciones públicas de alguna de sus responsabilidades en este campo.

La fundación será presentada en sociedad el próximo 24 de septiembre, en un acto en el que se darán a conocer las personas que la han hecho realidad, y los que serán reconocidos como Miembros Fundadores de Honor, debido a su importante aportación económica que ha servido para afrontar los 30.000 euros iniciales que la Ley exige actualmente para crear una fundación.