Cultura y Espectáculos
JOSÉ CARLOS GRACIA PINTOR

"El retrato es una forma de permanecer en el tiempo"

A partir del próximo día 7 y durante las próximas cincuenta y dos semanas, el prestigioso artista publicará en EL DÍA una sección dominical en la que incluirá el retrato de una destacada personalidad de la provincia de Santa Cruz de Tenerife acompañada de su correspondiente biografía.
EL DÍA, S/C de Tenerife
31/ago/03 20:23 PM
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Ofrecer una galería de personajes representativos de la vida social, política y cultural de Santa Cruz de Tenerife es el objetivo del prestigioso pintor José Carlos Gracia, quien, a partir del próximo domingo, inicia en EL DÍA una sección semanal dedicada a las principales figuras de la vida social, política y cultural de esta provincia.

La iniciativa, que se desarrollará a lo largo de las próximas cincuenta y dos semanas, consistirá en una página completa y a color en la que Gracia irá desplegando su personal abanico de retratos, cada uno de los cuales vendrá acompañado de su correspondiente biografía.

Este proyecto, precisa su responsable, "no estará centrado sólo en políticos, sino también en artistas, científicos, empresarios y todas aquellas personas que, en el ámbito de la provincia, hayan destacado en el desarrollo de su actividad". No obstante, la primera entrega de esta galería de retratos estará dedicada, "por una razón institucional", a Sus Majestades los Reyes de España.

-Muchos de los retratados dispondrán de poco tiempo para posar. ¿Cuál es el proceso de elaboración del retrato?

-Varios de los personajes habían sido retratados ya por mí, en cuyo caso les solicito permiso para reproducir el cuadro. En los demás casos, el procedimiento es el siguiente: les hago fotografías y con ellas encajo el retrato, generalmente en formato grande, y cuando el retrato está lo bastante "encajado" (composición, fondos) cito a la persona para una última sesión "al natural" en la que obtengo los detalles finales. Cuando he hecho retratos oficiales o de personas muy ocupadas, como, por ejemplo, Carlos Andrés Pérez, Gracia de Mónaco o Miguel de la Madrid, sigo este procedimiento, por otro lado habitual en la historia del arte. Cuando Velázquez pintaba el retrato ecuestre de un monarca, montaba a un acólito en una borriqueta, componía el conjunto de la obra y, al final, el rey en persona posaba para que el artista pintara del natural los detalles de su rostro.

-¿Qué personajes van a desfilar por su galería en las próximas semanas?

-Después de los reyes, vendrán con toda seguridad los presidentes de las distintas instituciones políticas, aunque mi intención es alternar con personalidades de otras esferas, como César Manrique o Pedro González.

-¿Concede importancia a los fondos, que ocupan un lugar secundario dentro del género?

-El fondo puede ser alegórico y aludir a la actividad que desarrolla el personaje. Cuando se trata de un político, como los presidentes del Gobierno autónomo o del Parlamento, es lógico que el fondo venga dado por las banderas, o, si se trata del alcalde de Santa Cruz, Miguel Zerolo, por el escudo de la ciudad. Pero cuando se trata de un artista o un científico, es bueno, aunque no obligatorio, aludir a su campo. Hay una anécdota que merece citarse a propósito del retrato de Pedro González y es que fue, como decimos nosotros, "toreado al alimón": yo pinté su retrato en mi estudio y él se encargó del fondo, en el que recrea motivos de su obra.

-¿La servidumbre del retrato es que siempre debe ser favorecedor?

-Digámoslo de un modo elegante: más que de favorecer, de lo que se trata es de idealizar. Cada uno de nosotros cree que Dios está hecho a nuestra imagen y semejanza, por lo tanto, el pintor siempre ha de hacer concesiones. Naturalmente, hay excepciones en la historia del arte: por ejemplo, Goya, que se ensañaba con la familia real y, sobre todo, con la reina; o Picasso, quien en Niza retrató a una marquesa con un único ojo sobre la frente; al ver el cuadro, la mujer gritó y, cuando pidió explicaciones a Picassso, éste le respondió: "Señora, a partir de ahora es su problema el parecerse".

-¿Por qué cree que el arte moderno ha descuidado o maltratado el retrato?

-El retrato siempre ha estado al servicio del poder. Lo que se ha perdido es el uso del gran retrato de salón, en parte porque desde principios del pasado siglo ya apenas existen salones tan grandes que permitan alojar retratos de cuerpo entero. Pero el retrato pintado (no hablo del fotografiado, que es una mera copia del modelo) nunca desaparecerá, por mucha tecnología que venga. Cuando está bien realizado, el retrato es una forma de permanecer en el tiempo. Si está realmente logrado, no va a parar a un desván, sino que queda para el estudio y disfrute de las generaciones venideras.

JOSÉ CARLOS GRACIA PINTOR