Tenerife
ANÁLISIS DEL PADRÓN MUNICIPAL (25) EL SAUZAL

EL SAUZAL, un balcón de urbanizaciones costeras

A los flujos de inmigrantes extranjeros de tipo residencial, británicos y alemanes, en las décadas de los ochenta y noventa se suman los procedentes de la expansión urbanística del área capitalina, una corriente con nivel adquisitivo que se desplaza a una periferia bien comunicada y con mayores índices de calidad.
S. LOJENDIO, S/C de Tenerife
3/sep/03 12:20 PM
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El municipio de El Sauzal toma su nombre de la gran presencia de sauces que cubrían el lugar. Fue tras la conquista, con los repartimientos de agua y tierra que le correspondieron en las datas otorgadas por el Adelantado, cuando se formó el primer asentamiento humano estable, concretamente en la zona costera, al que se irían sumando otras parroquias en la zona de medianía y cumbre.

A lo largo de los siglos, El Sauzal conoció una notable expansión agrícola, fundamentalmente relacionada con el viñedo, y un empuje económico ligado a la cría y a las transacciones ganaderas, con ciclos críticos y flujos emigratorios.

La importancia histórica del municipio queda constatada por el hecho de que en 1572, y debido a la epidemia conocida como la peste de Londres que azotó a La Laguna, pasó a convertirse en Cabildo, en el centro político y administrativo de la Isla. Y si bien desde 1676 se conoce la existencia de un alcalde real, no será hasta después de celebradas las Cortes de Cádiz cuando se constituyó en ayuntamiento propio.

Desde mediados de la pasada centuria, la atracción ejercida por el núcleo de Puerto de la Cruz fue desembocando en un reparto progresivo de los excedentes de extranjeros en su área de influencia, con la consiguiente cuota para El Sauzal, que de esta forma comenzaba a poner las bases de su oferta residencial.

A estos flujos se unirían, en la década de los ochenta y los noventa, aquellos otros procedentes de la expansión urbanística que registraba el ámbito capitalino y que empujó a una corriente empresarial y laboral, con un buen nivel adquisitivo, que se ha ido desplazando desde el centro hacia la periferia del área metropolitana (Tegueste, Tacoronte y El Sauzal), bien comunicada y con unos altos índices de calidad de vida.

La accidentada topografía del municipio de El Sauzal, resuelta en una acusada pendiente que se suaviza en el descenso y cae rematada en un corte abrupto sobre el mar, ha condicionado el establecimiento, en forma escalonada, de multitud de urbanizaciones residenciales que se asoman sobre ese privilegiado balcón que forma el acantilado. Es el caso de la expansión urbanística registrada en las últimas décadas en zonas tales como La Baranda, Los Perales, Los Naranjos o Los Ángeles.

Pero a pesar del comportamiento casi natural que ha supuesto la instalación progresiva de estos flujos inmigratorios en las zonas bajas del litoral, fundamentalmente grupos de británicos y alemanes, el reparto humano sobre este territorio mantiene cierto equilibrio.

Así, el casco concentraba en 2001 a casi dos millares de vecinos y está conociendo una expansión a partir de las construcciones de nueva planta, básicamente adosados, paralelos a la carretera.

También el núcleo de Ravelo, situado en la zona media-alta y que, sin embargo, es el más diseminado y denso, participa de este crecimiento aportando casi 3.500 almas. Su importancia radica, además, en que sostiene las formas de vida tradicionales. Por el contrario, el barrio de San José, ubicado en la periferia, concentra a unas 80 familias ligadas esencialmente a las labores agrícolas.

Control y ordenación

El alcalde del municipio norteño, Paulino Rivero, considera que el grupo de gobierno municipal que dirige ha aplicado "una política de control y de ordenación urbanística, con la idea de construir un lugar en el que se pueda vivir en consonancia con las exigencias que demanda la sociedad actual". A su juicio, "si no somos capaces de controlar el crecimiento y ordenarlo, estaremos cometiendo un error histórico. El norte de la Isla se ha deteriorado mucho, pero todavía estamos a tiempo de salvarlo", explica. En este sentido, Paulino Rivero entiende que "se están cometiendo muchos disparates urbanísticos, con edificaciones inapropiadas para nuestra idiosincrasia. Se ha producido una invasión de las zonas de medianías por la flexibilidad y el criterio de determinados municipios que han decidido apostar por un crecimiento descontrolado". El Plan General de Ordenación de El Sauzal, un documento cuya aprobación definitiva está próxima, será el elemento regulador del futuro urbanizador de este municipio.

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