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Rodrigo Rato toca techo

El ministro de Economía asciende de la segunda a la primera vicepresidencia del Gobierno en la cuarta remodelación del Ejecutivo en lo que va de legislatura, como compensación a la designación de Rajoy.
COLPISA, Madrid
4/sep/03 14:13 PM
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Rodrigo Rato será a partir de hoy el nuevo vicepresidente primero del Gobierno. Sus deseos de optar a la jefatura del Ejecutivo se hicieron añicos el sábado, cuando José María Aznar designó a Mariano Rajoy como su sucesor al frente del Partido Popular.

En compensación, el líder saliente concedió al ministro de Economía y vicepresidente segun-do un ascenso y mayores cuotas de poder al cederle la designación del hombre que sustituirá a Josep Piqué al frente de Ciencia y Tecnología: el hasta ahora secretario de Estado de Comercio y Turismo, Juan Costa.

Javier Arenas, afectado por el proceso sucesorio al perder la Secretaría General del partido, también vio reafirmada su posición en el Ejecutivo con su nombramiento como ministro de la Presidencia con rango de vicepresidente segundo, un puesto en el que le corresponde preparar los consejos de ministros desde la presidencia de la comisión de subsecretarios.

Para cubrir su hueco en Administraciones Públicas, Aznar recurrió a la actual delegada del Gobierno en Cataluña, Julia García Valdecasas. Ella y Juan Costa son los únicos rostros nuevos de un Ejecutivo que el próximo viernes estrenará nuevo portavoz, Eduardo Zaplana, que compatibilizará ese cargo con su actual responsabilidad como titular de Trabajo y Asuntos Sociales.

Imagen de partido unido

Los cambios realizados por Aznar en su equipo de gobierno tras la marcha de Rajoy y Piqué, que el domingo será proclamado candidato del PP a la Generalitat, responden, entre otros factores, al deseo de los "populares" de encarar las próximas elecciones generales con una imagen de partido unido, pero también dialogante.

Los nombramientos de Rato y Arenas contribuyen a lo primero (clave de su fortaleza), como prueba de que la sucesión se ha cerrado sin heridas y de que unos y otros asumen su nueva situación con elegancia.

La elección de Zaplana como ministro Portavoz busca reforzar la imagen de un Ejecutivo abierto a las negociaciones y los acuerdos.

Rato era el gran apoyo de José María Aznar en los tiempos en los que todavía luchaba por ganar unas elecciones, el portavoz del grupo parlamentario que llevó al PP al poder, el responsable del "milagro económico" del que tanto ha presumido el presidente en estas dos legislaturas y, sobre todo, el único de los supuestos aspirantes a liderar el partido que había reconocido en público sus ambiciones.

Su actitud tras conocer la designación de Rajoy acabó con las especulaciones sobre su reacción en caso de derrota. Y su promoción a vicepresidente primero del Gobierno es un reconocimiento, aseguran fuentes del PP, a su labor.

Estas fuentes entienden que también forma parte de ese reconocimiento la designación de Costa, uno de los hombres de confianza del vicepresidente económico, como nuevo ministro de Ciencia y Tecnología.

El hasta ahora responsable de Comercio y Turismo ha formado parte del equipo de Rato desde que en 1996 le puso al frente de la secretaría de Estado de Hacienda.

Con la mayoría absoluta, el responsable de las primeras reformas fiscales del gobierno "popular" cambió de cargo y ahora da un salto más bien simbólico (dado el poco tiempo del que dispone para emprender nuevos proyectos) que, de algún modo, compensa a su "jefe" del hecho de que Aznar no le haya convertido en vicepresidente único, como señalaban algunas apuestas.

Las quinielas se equivocaron también con el destino de Javier Arenas. Muchas daban por supuesto que el ministro de Administraciones Públicas trocaría puestos con Rajoy en el seno del partido y asumiría todos sus cargos en el Ejecutivo salvo el de la vicepresidencia primera.

El ya ex secretario general de los "populares", sin embargo, se hará sólo con la cartera de Presidencia y, a cambio, se alzará con la vicepresidencia segunda, después de haber pasado por tres ministerios (desde Trabajo a este último) durante los casi ocho años de gobierno de José María Aznar. Su puesto pasará a manos de la representante del Ejecutivo en Cataluña, Julia García Valdecasas.

El componente catalán

Con la marcha de Piqué, el equipo de Aznar quedaba falto del componente catalán con el que siempre ha contado. El fichaje de García Valdecasas viene a llenar ese hueco que ahora, ante las próximas elecciones en esta comunidad autónoma, resulta especialmente importante.

En ella reposará el esfuerzo por lograr el entendimiento fluido con las autonomías, dentro de ese deseo de dotar al Gobierno de un rostro más amable para los comicios de 2004. Pero quien más debe contribuir a ese cambio de imagen y sobre quien reposa el peso de recuperar el tono dialogante que perdieron los "populares" cuando en 2000 lograron la mayoría absoluta es Eduardo Zaplana, que suma a sus competencias en Trabajo y Seguridad Social las del ministro Portavoz que hasta ahora desempeñaba Mariano Rajoy.

Aunque muchos pensaron en Javier Arenas para este puesto, Aznar ha apostado finalmente por el hombre que fue capaz restablecer el diálogo social con los sindicatos tras el polémico "decretazo" (la reforma laboral impulsada por el Gobierno en mayo de 2002) que se cobró la primera huelga general tras siete años del PP en el poder. El ministro de Administraciones Públicas ha quemado en exceso su tradicional cordialidad con los duros ataques que, como secretario general del partido, ha dedicado a la oposición.