Jornada Deportiva

España, contundente


EFE, Sodertalje (Suecia)
6/sep/03 11:56 AM
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La selección española cumplió con lo previsto en el arranque del Europeo frente a Suecia, la selección anfitriona, y superó el siempre complicado debut de todos los torneos internacionales con un jugoso resultado y la mente puesta en el trascendental encuentro de la segunda jornada contra Rusia, la gran triunfadora del día tras su victoria sobre Serbia y Montenegro.

Los recambios de Moncho López dieron otro aire a España, que salió con algunos de sus jugadores un tanto agarrotados, a medias por la tensión que supone el debut en todo campeonato y por las dificultades de una cancha colocada sobre el hielo de una pista de hockey sobre hielo.

Gasol, Navarro y Calderón tuvieron problemas de adaptación y, aunque el marcador siempre daba márgenes cómodos para la selección española, la zona de Suecia se les atragantó. La irrupción de Maraker, que anotó siete puntos casi seguidos, preocupó al banquillo, que empezó la rotación por el director de juego para dar entrada a Carles Marco.

Los rudimientos baloncestísticos de la defensa sueca estaban complicando la tranquilidad de España, cuya primera necesidad era desconectar al equipo escandinavo de una grada tan animosa que fue capaz de hacer la ola cuando la distancia ya señalaba quince puntos.

Marco empezó a templar la velocidad de juego, a dar una mayor orientación a las tremendas posibilidades de contragolpe que ofrecían los errores suecos en el lanzamiento. El siguiente relevo del banco español iba a aportar todas las soluciones que hacían falta. Roger Grimau dio el cambio a su compañero de equipo Navarro y aclaró las ideas de la selección.

Grimau salió a los nueve minutos y, once después, había anotado quince puntos con cuatro de cuatro en triples y tres de cuatro en tiros libres. La aportación del jugador barcelonista permitió que el equipo nacional estirase las diferencia hasta los veinte tantos en el descanso (44-24) y, mucho antes de lo previsto, empezase a vislumbrarse una brecha que, tal y como se presenta el Grupo C, podría jugar un papel determinante para decidir las posiciones finales.

La tercera falta personal de Blom a los once minutos influyó decisivamente en la descomposición de Suecia, que durante el segundo cuarto sólo anotó dos triples y dos canastas, o sea diez puntos, por los veinticinco que sumó el cuadro de Moncho López.

El impulso de Grimau calmó al equipo español, que en la reanudación optó por alargar la rotación. Bueno y Herreros entraron en acción y las diferencias siguieron establecidas entre los veinte y los treinta puntos (59-34) sin que Suecia diera más síntomas de reacción que el deseo de no dejarse llevar por un destino ya escrito.

Lo cierto es que a España si le interesaba alcanzar números amplios, cuanto más amplios mejor, sobre todo por el 80-95 de Rusia, un factor inesperado que incide directamente en la situación del grupo para la última fase y, muy especialmente, en el segundo encuentro del torneo, que enfrenta a España con los rusos antes de que los suecos jueguen ante los serbios.

El tercer cuarto, en general, frenó la progresión iniciada por Grimau, ya que España no llegó a la veintena de tantos en ese periodo, con Suecia plantada de nuevo zona aunque, afortunadamente para el equipo nacional, con los mismos porcentajes de tiro.

El ultimo corte exigía a la selección un apretón de tuercas para elevar las rentas lo máximo posible y eso fue lo que hizo la tropa de Moncho López, pero con todo el banquillo en pista, sin un solo hombre de los cinco que abrieron el choque durante un buen trecho.

El triunfo deja a España en puertas de la fase final siempre y cuando los suecos pierdan todos sus choques. Ahora falta saber si España tendrá fuerzas para conseguir el pase directo como primera de grupo o, por el contrario, tendrá que jugar la eliminatoria previa en caso de acabar segunda o tercera.