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ANÁLISIS DEL PADRÓN MUNICIPAL (28) EL TANQUE

EL TANQUE, la llave que abre el paso al suroeste

Hasta hace pocas décadas, la actividad estaba volcada en la agricultura y la ganadería, pero el progresivo abandono de las tierras ha desembocado en la fuga de activos hacia los núcleos turísticos. La corriente de retorno, los venezolanos, representa el 63 por ciento de los foráneos residentes en el municipio norteño.
S. LOJENDIO, S/C de Tenerife
6/sep/03 12:20 PM
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Desde el 16 de abril de 1642 se puede considerar que El Tanque es un municipio totalmente independiente en lo civil del dominio que sobre él ejercía Garachico, el núcleo que históricamente le ha cerrado la salida al mar.

La acusada pendiente que lo recorre se resuelve en diferencias altitudinales dentro de un corto espacio, una circunstancia que ha obligado a que tanto las parcelas de cultivos como las edificaciones se hayan tenido que adaptar a las adversas condiciones del terreno.

En 1706 se producía la catastrófica erupción que tanto daño causó a Garachico y su puerto, y que para El Tanque representó la pérdida del templo erigido en 1605 y dedicado a San Antonio. Unos siglos después, en el año 1909, el extremo meridional del municipio era protagonista de la última erupción histórica de la Isla, la provocada por el volcán Chinyero.

La actividad fundamental ha estado ligada, hasta hace pocas décadas, a la agricultura, especialmente la de medianías, que ha identificado a El Tanque como uno de los graneros de la Isla.

Los cultivos de papas, cereales y viñedos, éstos últimos en las zonas más bajas, se han complementado con las plantas forrajeras para el ganado, constituyendo estas tareas el modo de vida de los tanqueros a lo largo de los siglos.

Como tal agricultura de subsistencia, con pocos rendimientos por unidad de superficie, la forma de explotación de la tierra se ha caracterizado por la ausencia de modernas técnicas, además de la fragmentación y dispersión de la propiedad. No se han introducido nuevos cultivos y, asimismo, son escasas las zonas de regadío.

La consecuencia directa de esta situación ha sido una emigración casi constante hacia América, rasgo que ha determinado históricamente el comportamiento demográfico del municipio, y que ahora ha tomado la forma del cambio residencial dentro de la propia Isla, lo que está originando un despoblamiento progresivo que ya en 2001 suponía una tasa de envejecimiento cifrada en el 16,7 por ciento, por encima de la media de la Isla, fijada en unos valores del 12,77 por ciento, junto a un crecimiento vegetativo deficitario.

Es precisamente la variante de San José de los Llanos la llave que abre el paso hacia el suroeste, la vía por donde transita la inacabable caravana de conductores que desde el Norte se dirigen diariamente a trabajar hacia esa comarca o trazan el camino de regreso.

Si bien es cierto que a lo largo de siglos las remesas de vuelta, procedentes del continente americano, contribuyeron a mantener las paupérrimas economías de los tanqueros, en las últimas décadas se ha producido el efecto contrario; el padrón de 2001 ya acusaba el peso de la corriente de retorno, con un claro acento de la comunidad venezolana que representaba el 63 por ciento del total de los extranjeros residentes por entonces en el municipio, un grupo que en valores relativos correspondía al 10,2 por ciento de la población total.

El Tanque es uno de los tres municipios tinerfeños, junto a Tegueste y Vilaflor, que carece de salida al mar y que participa de la condición de las medianías de la Isla: unas áreas que están sufriendo un claro proceso de recesión, acentuado en este caso por la dificultad de las comunicaciones.

La carencia histórica de todo tipo de infraestructuras ha ido amplificando las desigualdades de este núcleo con respecto a las localidades costeras, de manera que su paisaje rural está sufriendo un deterioro vertiginoso por el abandono progresivo de las tradicionales prácticas agrícolas y ganaderas.

La presencia de un turismo que demanda calidad medioambiental y espacios poco alterados, casi vírgenes, además de valores tradicionales puede encontrar en El Tanque un lugar ideal, que bien orientado ayudaría a absorber buena parte de la mano de obra en situación inactiva que huye al Sur.

En la actualidad se están produciendo fenómenos especulativos, como es el caso de la compra de tierras y casonas con la intención de explotarlas como instalaciones de turismo rural.

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