Dinero y Trabajo

Cabildo y Gobierno suman fuerzas para atajar las plagas de la papa en Tenerife

La "Ralstonia Solanacearum", que lleva varios años afectando las cosechas en La Palma, se detectó hace escasas semanas en Buenavista del Norte, tratándose de un foco aislado. No hay tratamientos de control de este mal que sean efectivos y se aconseja que no se plante durante 4 o 5 años en las fincas dañadas.
EL DÍA, S/C de Tenerife
9/sep/03 15:57 PM
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El área de Agricultura y Aguas del Cabildo de Tenerife, a través de AgroCabildo, está informando detalladamente al sector primario isleño de la existencia de focos de "Ralstonia Solanacearum", en el cultivo de la papa en Tenerife, conocida popularmente como papas lloronas, concretamente en el municipio de Buenavista del Norte, en la zona de los Carrizales y Masca.

Esta enfermedad llevaba varios años afectando al cultivo en La Palma, pero hasta la fecha no había sido detectada en Tenerife, donde hasta la fecha todo parece indicar que se trata de focos aislados. De ser así y si se adoptan las medidas oportunas puede evitarse la extensión de la misma. Su introducción en los cultivos isleños acarrearía graves consecuencias para las medianías, que de por sí ya están muy afectadas por la polilla guatemalteca.

Los síntomas son un decaimiento de la planta, como si le faltara agua, en muchos casos afectando a uno sólo de los tallos, mientras que el resto de la planta aparentemente está normal. Asimismo, en los tubérculos afectados se aprecia como por los ojos emana un exudado, y al cortar el mismo se observa el anillo vascular oscurecido.

Los técnicos del Cabildo de Tenerife recuerdan que no existen tratamientos de control de esta enfermedad que sean efectivos, por lo que su erradicación sólo se consigue tomando las medidas adecuadas, como es no plantar papas en las zonas afectadas por un período mínimo de 4 ó 5 años.

Por ello, se ha puesto en marcha un programa de erradicación por parte de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias, que contempla, entre otros asuntos, la inmovilización de todas las partidas de papas cultivadas en las zonas afectadas, la prohibición de cultivar papas, o cualquier otra solanácea como el tomate, así como la desinfección de locales de almacenamiento, además de los útiles de labranza y maquinaria empleados en estas zonas.

Según los entendidos en la materia, lo más importante es prevenir la contaminación de nuevas zonas de cultivo, para ello no se deben intercambiar papas de cualquiera de las zonas afectadas y aledañas.

Hay que recordar que no es una enfermedad que afecta exclusivamente a la papa, sino también a otras solanáceas.

Por ello, en la zona de Santiago del Teide y Tamaimo, que son las más próximas a los focos detectados, se pide que se extremen las medidas de cautela, siendo aconsejable que los agricultores eviten plantar papas en las proximidades de los cultivos de tomate.

El sector agrícola tinerfeño se encuentra ante un nuevo agente nocivo que afecta a los cultivos de la Isla, cuyo control no se basa en la aplicación de pesticidas, sino en medidas de prevención.

Por tal motivo desde el Cabildo insular de Tenerife se está intensificando la información a los agricultores para que adopten las medidas aconsejadas y avisen a los servicios competentes de cualquier anomalía que observen en sus cultivos.