Sucesos

Piden 18 años de prisión para un padre que abusó de su hija en su propia casa

Los hechos ocurrieron en marzo de 2002, en Punta del Hidalgo, cuando el acusado aprovechó que estaba solo con ella en la vivienda para golpearla, penetrarla vaginalmente y eyacular por fuera. El semen que la menor tenía en su muslo derecho, según los peritos, pertenece con casi total seguridad a su progenitor.
EL DÍA, S/C de Tenerife
10/sep/03 10:17 AM
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La Sección Segunda de la Audiencia provincial de Santa Cruz de Tenerife celebró ayer la mayor parte del juicio contra Tomás L.R., para el que el Ministerio Fiscal y la acusación particular solicitan un total de 18 años de prisión por un delito de agresión sexual y otro delito continuado de abusos sexuales en la persona de su hija. Asimismo, las acusaciones piden que se le retire la patria potestad durante 6 años y que indemnice a su hija mayor en 3.000 euros. Por su parte, la defensa se decanta, hasta ahora, por la absolución.

Según se relató durante la larga visita oral celebrada ayer, ""sobre las siete de la mañana del 11 de marzo de 2002, Tomás L.R., regresó al domicilio familiar en Punta del Hidalgo después de haber llevado a su esposa al trabajo"".

Una vez en la vivienda, donde sólo se encontraba su hija mayor de 14 años, la cual se estaba preparando para acudir al colegio. El procesado, según el escrito de la acusación particular, apenas cruzó un par de palabras con su hija cuando le dijo: ""sabes que venía pensando en el coche, en echarte un polvo e irme de la Isla"".

El acusado agarró fuertemente por las manos a su hija haciéndole sangrar, por lo que la víctima fue a lavarse al baño corriendo siguiéndola el acusado y preguntándole si esa sangre se la había hecho él.

Seguidamente le dijo que si quería ayudarlo y la menor se dirigió a su habitación para coger los libros, adonde el inculpado la siguió con una toalla en la mano para taparle la boca.

Tras empujarla fuertemente contra la litera, la tiró al suelo colocándosele encima para inmovilizarla y quitándole la totalidad de la ropa al tiempo que le repetía que ""era su obsesión"" y que no le llamara ""papi"", sino Tomás. El acusado le dijo que la desnudaba sólo para verla. Cuando la víctima intento vestirse se lo impidió su padre y la llevó al dormitorio del matrimonio , donde se quitó los pantalones mientras la tenía agarrada con una mano y, después de realizarle tocarla por todo el cuerpo con las manos y la lengua, la penetró vaginalmente.

Como la situación no satisfacía al inculpado acabó masturbándose y eyaculando fuera de la vagina de la menor, pero sobre el cuerpo de la misma, cayendo semen en uno de sus muslos. Poco después la joven mandó a su madre un mensaje a través de su móvil en el que decía que ""papi me violó"". Su madre le dijo que no se lavara y que acudiera a su trabajo, desde donde se dirigieron al HUC, junto al novio de la joven y los padres de éste.

Coincide la prueba de ADN

Los cinco peritos que prestaron declaración ayer, dos de ellos médicos forenses, otros dos ginecólogos y una especialista confirmaron que la joven presentaba contusión en las zonas del ojo, mandíbula, nariz, mano, pecho y muslo.

En la zona genital se apreció un eritema a nivel de horquilla del introito vaginal, recogiéndose además del muslo derecho de la menor restos de semen con cabezas de espermatozoides, los cuales al cotejarlos con el ADN de la sangre del acusado se vio que coincidían.

Desde los 8 a los 14 años

La víctima declaró que su padre solía coger su mano, cuando estaban en el salón viendo la televisión, y colocársela sobre sus partes. Además dijo que los hechos denunciados no eran los únicos que habían ocurrido y que, ""estaba bebido, pero no borracho. Siempre me amenazaba si contaba algo con pegarme"". Uno de los agentes de Policía que detuvieron al acusado cuando dormía en su cama después de los hechos dijo que le había comentado que ""si lo dijo mi hija será verdad"".