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ANÁLISIS DEL PADRÓN MUNICIPAL (Y 32) GRANADILLA

GRANADILLA, la pequeña Bogotá del Sur

Hacia este municipio de la periferia turística confluyen todos los flujos inmigratorios: residencial, empresarial, laboral e irregular. Un crecimiento acelerado y la imposibilidad de cubrir servicios básicos a igual ritmo han desbordado los programas, lo que llevó al ayuntamiento a una depuración del censo.
S. LOJENDIO, S/C de Tenerife
10/sep/03 12:20 PM
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Al hablar de los reinos de Tenerife, Viera y Clavijo hizo mención al de Abona, pero la voz Granadilla no aparece documentada hasta el siglo XVI. Fue a raíz de la conquista cuando comenzó el poblamiento del lugar, otorgado como regalías a González de Cuño, y fue éste quien le dio nombre al señorío en recuerdo de la recién conquistada Granada. Se dice que el núcleo original estuvo en Chimiche.

El hijo de aquél, Gonzalo González, ordenó levantar iglesia, que adquirió rango de parroquia en 1617, y aunque fue pasto de las llamas se reedificó posteriormente, al igual que el convento franciscano fundado en 1655 y destruido por el fuego en 1745.

Por su situación en la banda del sur de la Isla, Granadilla padeció los efectos de la incomunicación. Con una agricultura dedicada al autoabastecimiento (papas, cereales, hortalizas y frutas), los escasos excedentes y las relaciones comerciales se realizaban utilizando los puertos de pescadores de El Médano y Los Abrigos, las puertas al exterior.

En el siglo XIX adquirió la municipalidad y debió esperar a comienzos del XX para convertirse en cabeza de partido judicial. Por entonces, Granadilla, el tercer municipio de la Isla en extensión, sumaba 3.376 vecinos, asentados en su cabecera municipal y en los caseríos de medianía y altura.

Con una dinámica demográfica antigua, altas tasas de natalidad y mortalidad, la población sufría las hambrunas y las crisis de los ciclos económicos, buscando salida en la espita de la emigración.

El primer despegue socioeconómico de Granadilla llegaría a mediados del siglo XX, con la introducción del regadío. El agua cambió el panorama productivo al implantarse en las zonas bajas el cultivo del tomate para la exportación, lo que atrajo mano de obra procedente de otros municipios y de otras Islas, como el caso de una importante colonia de gomeros.

De 1950 a 1970, la población de Granadilla creció espectacularmente, un 67 por ciento en valores absolutos, pasando de 6.053 a 10.118 habitantes. Este nuevo flujo buscó acomodo, esencialmente, en el barrio de San Isidro, instalándose en viviendas de autoconstrucción y poniendo las bases del desarrollo de este núcleo, que actualmente dobla en habitantes a la propia cabecera municipal.

Con el tendido de la autopista del Sur se clausuraba el tradicional, unas comunicaciones que se vieron reforzadas con la instalación del aeropuerto Reina Sofía

El proceso de terciarización de la economía fue un proceso inevitable, si bien ha coexistido con renglones agrarios que presentan una fuerte capitalización, como el cultivo del tomate o el de las flores y plantas ornamentales.

A pesar de haber atravesado un periodo de recesión en la década de los ochenta, se ha ido consolidando en la periferia turística, hasta convertirse en un centro hacia el que confluyen todas las corrientes de inmigración: residencial, empresarial, laboral y también irregular.

Además, presenta la típica disociación entre los lugares de trabajo y de residencia de los activos, que empadronados en el municipio tienen sus empleos en el área del suroeste, y también participa del modelo de reconversión de los centros vacacionales, El Médano, en zonas residenciales donde se concentran nacionales y extranjeros.

Un crecimiento acelerado, unido a la imposibilidad de articular paralelamente la dotación de servicios básicos para la población, ha desbordado los programas de los rectores municipales quienes, en su momento, abordaron la depuración del censo, con el fin de expulsar a los ilegales y aliviar así el padrón y las arcas del municipio.

Las previsiones del propio ayuntamiento ya estiman que, en diez años, se duplicará su población, que para entonces podría contar con el nuevo puerto y habrá impulsado ya el moderno polígono.

ANÁLISIS DEL PADRÓN MUNICIPAL (Y 32) GRANADILLA