Santa Cruz de Tenerife
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Unidades libres... y desprotegidas

Los representantes de los taxistas y los responsables de su seguridad en las distintas administraciones apuestan por poner en marcha un conjunto de medidas que disuadan a los delincuentes, entre ellas una mayor presencia policial para evitar los robos y asesinatos que sufre el colectivo.
14/sep/03 19:57 PM
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Los últimos acontecimientos relacionados con el sector del taxi en Tenerife, con el trágico asesinato en el Sur de la Isla de un taxista a manos de dos pasajeros, ha provocado multitud de reacciones y movilizaciones no sólo entre este colectivo, sino en las instituciones y en la calle, donde los ciudadanos han mostrado su absoluto rechazo y solidaridad.

Tales hechos han originado un debate público sobre la situación de esta actividad profesional en toda la Isla, que incluye ámbitos como los de la seguridad, el intrusismo, la concesión de las licencias, la formación de los propios taxistas o las consecuencias que tendrá la puesta en marcha del futuro tranvía que unirá Santa Cruz de Tenerife y La Laguna.

Para los asistentes al debate organizado por EL DÍA , trabajar en el sector del taxi es cada vez más peligroso, porque se trata de una actividad que se desarrolla en la calle, de cara al público, y por ello se encuentran expuestos al crecimiento de los niveles de inseguridad que caracterizan a la sociedad actual. Por ello, destacan la necesidad de buscar medidas que disuadan a los delincuentes de cometer delitos.

La directora general de Transportes del Gobierno de Canarias, Rosa Dávila, subraya que ""hay que instalar estas medidas para espantar al delincuente, pero la raíz del problema se encuentra en el aumento de la inseguridad y en la impunidad de quien comete el delito, por lo que la solución está en una mayor dotación de agentes policiales y unas medidas judiciales más efectivas, como podrían ser los juicios rápidos"".

Los juicios rápidos

Una opinión que fue compartida por Bienvenido Onrubia, jefe de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife, quien aseguró que ""es imposible destinar un policía a cada taxi, pero con el aumento de las penas y los juicios rápidos, se lo pensarían dos veces antes de actuar"".

El presidente de la Asociación Comarcal Profesional de Autotaxi de La Laguna, Tegueste y El Rosario, Antonio Álvarez, coincidió en destacar el aumento de la inseguridad y explicó que, debido a ello, cada vez tienen más miedo a trabajar por la noche. ""Antes existían zonas concretas donde la inseguridad era más contundente, pero ahora se ha extendido por todos los lugares"", puntualizó.

Las actuales medidas de seguridad que se utilizan en los vehículos, como las mamparas o el GPS, no son, según los ponentes, la solución más adecuada.

Además, tanto Antonio Álvarez como Rosa Dávila destacaron el importante margen de error con el que cuenta el sistema GPS, que se podría mejorar, así como el rechazo que producen las conocidas mamparas entre los pasajeros.

Para todos ellos, el conjunto de todas estas medidas: la implantación del sistema de cobro por medio de tarjeta, la modernización del parque de vehículos y la actualización de la cartografía, para que los policías lleguen al lugar exacto del suceso, podrían solventar en gran medida el problema de la inseguridad a la que está sometido el sector, que siempre deberá asumir tal inconveniente.

En este sentido, Rosa Dávila recalcó que desde la Dirección General de Transportes del Gobierno de Canarias se intentará, a través de un plan de seguridad para el sector del taxi, bonificar a los propietarios de aquellos vehículos que logren contar con todas las medidas que se requieren, como el GPS o la mampara eléctrica.

Una alternativa que podría perfeccionarse si, según Antonio Álvarez, ""se impusiera un modelo de coche específico para todos, con el que se lograría, aparte de seguridad, la comodidad tanto para los clientes como para nosotros mismos"".

Para los participantes en este debate, precisamente esa mezcla entre comodidad, seguridad y amabilidad sería la fórmula idónea para conseguir un sistema compatible con todos los requisitos, que facilitara, además, que el pasajero no rechazara la posibilidad de subirse a un coche por el simple hecho de tener una mampara como medida de protección.

Otro de los asuntos que preocupa a este colectivo es el intrusismo. Todos los participantes en el debate afirmaron que para acabar con él es imprescindible la colaboración de los propios taxistas, quienes, a juicio del presidente de la Asociación Comarcal de La Laguna, ""podrían dejar de hacer contrataciones ilegales, o no cargar fuera de su municipio"".

Licencias insulares

El jefe de la Policía Local de Santa Cruz indicó que la ""actuación policial es determinante"" en la eliminación del intrusismo, aunque también consideró que es necesario tener en cuenta ""la diferencia abismal que existe entre las licencias que se conceden en un lugar y en otro"", como ocurre en los casos de Santa Cruz y La Laguna, ya que el municipio capitalino tiene 1.087 y el de Aguere 354.

Unas licencias que provocaron un intenso debate entre los ponentes, ya que surgió la posibilidad de la creación de permisos insulares que, para el representante de los taxistas, ""no solucionarían nada porque los profesionales acudirían sólo a los lugares donde tuviesen la posibilidad de hacer grandes carreras"".

La repercusión de la puesta en marcha del tranvía también centró parte de la discusión. Se concluyó que este sistema de transporte no debe ser ""un enemigo para el taxi"", por lo que ""tendrá que discurrir por las afueras de los municipios, con cuatro paradas clave"".

También se hizo referencia a la posibilidad de que los taxis de cada municipio se distingan con un determinado color.

La necesidad de renovar toda la flota de vehículos a través de subvenciones públicas y la mejora de la formación de los profesionales, fueron otros asuntos que los participantes destacaron como fundamentales para un sector que siempre estará desprotegido, tal es la naturaleza de su actividad.