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Objetivo: la Ertzaintza


EFE, Bilbao
16/sep/03 14:14 PM
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La Ertzaintza halló ayer por la mañana el cadáver de uno de los dos presuntos miembros de ETA que atentaron contra dos agentes de la Policía autonómica vasca en la noche del domingo y que integraban un nuevo "talde" (grupo) de "legales" (no fichados) de la organización terrorista, sin apoyo de "liberados".

La Policía autonómica mantiene abierto el operativo de búsqueda del segundo de los activistas de ETA en la sierra de Toloño, al sur de Álava, mientras que los dos agentes heridos permanecen ingresados en sendos hospitales de Vitoria, uno de ellos muy grave.

Fuentes de la investigación confirmaron que de la autopsia realizada al presunto etarra fallecido Arkaitz Otazua se desprende que presentaba un único orificio de bala, que no se ha encontrado por el momento, con entrada y salida en la zona inguinal.

Por otra parte, informaron de que la Ertzaintza está buscando un coche gris metalizado matrícula BI-9278-BT, por su presunta implicación en los hechos, aunque no determinaron cómo fue utilizado.

Antecedentes penales

Las identidades de los dos presuntos etarras, Arkaitz Otazua, fallecido en el tiroteo con la Policía, y Asier Mardones, huido, fueron confirmadas a última hora de la tarde de ayer por el Departamento vasco de Interior que, incluso, ha colgado en la página web oficial de la Ertzaintza la foto del que permanece huido, de 23 años de edad.

El miembro de ETA fallecido tenía antecedentes policiales en Francia, ya que fue detenido en Biarritz en octubre de 2000 durante las protestas contra una cumbre de la Unión Europea.

La Ertzaintza ha practicado en Bilbao sendos registros en los domicilios de los dos presuntos miembros de ETA y ha requisado 3 escopetas de caza, así como varias cajas y bolsas, en la vivienda del etarra huido, según dijeron testigos presenciales.

Asimismo, la Guardia Civil y la Ertzaintza han registrado una casa en la localidad riojana de Entrena, a unos diez kilómetros de Logroño, propiedad de los padres del etarra huido.

El consejero vasco de Interior, Javier Balza, tras visitar a los dos agentes acompañado del lehendakari, Juan José Ibarretxe, explicó que los responsables de la investigación trabajan "al cien por ciento con la hipótesis" de que uno de los autores del atentado permanece en la zona en la que se cometió, ya que "la huida inicial fue por el monte".

Avanzó que ambos terroristas forman parte de un "talde" nuevo, formado exclusivamente por legales (no fichados por la policía) y sin ningún apoyo de liberados (a sueldo de ETA).

Con estos datos, el consejero ratificó "el nuevo papel que cumple esta forma de terrorismo", mediante atentados, como este último, "preparado y cometido exclusivamente por miembros legales de la organización terrorista".

Tras confirmar que se ha encontrado munición de pistolas en el coche abandonado por los dos terroristas, apuntó que los agentes no sospecharon de que la llamada al servicio de emergencias telefónico 112, con la que los dos miembros de ETA reclamaron la presencia de la Ertzaintza por un supuesto accidente de tráfico, fuera, como se comprobó, "una trampa".