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ISAAC VALENCIA DOMÍNGUEZ ALCALDE DE LA VILLA DE LA OROTAVA

"Los problemas de cada vecino son secreto de confesión"

Ha dedicado gran parte de su vida al servicio de sus conciudadanos desde que recogió el testigo de su predecesor, Francisco Sánchez. Los mandatos sucesivos fueron revalidados por amplia mayoría en las urnas y su horizonte está en acabar, como mínimo, este mandato que ahora inicia, no sin tensiones.
C. R. BARRETO, La Orotava
22/sep/03 18:43 PM
Edición impresa

Isaac Valencia Domínguez ha dedicado gran parte de su vida a la función pública en el Ayuntamiento de La Orotava. Un hombre comprometido con su pueblo desde que en 1979 se embarcó en el proyecto de la Agrupación Independiente de La Orotava (AIO), germen de lo que sería y es la Agrupación Tinerfeña de Independientes (ATI), y, en cierta medida, de Coalición Canaria. Veinticuatro años de ejercicio de la política municipal con el respaldo de las urnas en sucesivos mandatos desde que recogió el testigo de la mano de su antecesor Francisco Sánchez García, primer mandatario de la democracia. Querido por unos y denostado por otros, el alcalde villero asegura sentirse orgulloso de su trabajo y del servicio que presta a sus convecinos desde una vocación innata de servicio, como se refleja en la conversación mantenida con EL DÍA sobre los aspectos más relevantes de su gestión. Lejos de tirar la toalla ante las tensiones de este mandato espera culminarlo y deja en manos del partido su posible continuidad más allá de 2007.

-¿Qué impresión tiene de este mandato que se inicia tan convulso, al menos, en apariencia?

-Nosotros ahora no estamos en condiciones de juzgar, sino de criticar. Los que vengan detrás serán quienes realmente juzguen nuestra labor.

-Este mandato, por lo que se percibe, está siendo bastante movido. ¿Qué opina al respecto?

-Por suerte, vivimos en un mundo libre, eso es muy importante desde mi punto de vista, y, naturalmente, como vivimos en un país libre, pues, estamos sometidos a las opiniones de todo el mundo, y cada uno ve las cosas desde su óptica. En ese sentido, nadie me quita el sueño; en la vida pública, hay que tener la suficiente prudencia para analizar las cuestiones que cada opción política plantea, pero la responsabilidad del gobierno municipal me corresponde a mí como alcalde y respondo de que el pueblo salga adelante y que funcione, de que los ciudadanos se sientan a gusto, en función de una mayor y mejor calidad de vida posible. Si algún partido, por tanto, se empeña en crispar las cosas, es su problema, no el mío. Si pretende crear una polémica donde no existe, allá cada uno con su conciencia. Yo acepto las opiniones de todos, pero otra cosa es que las acepte o las rechace, porque la verdad absoluta no existe en ningún sitio. Corresponderá al pueblo decidir si me he equivocado o acertado. Si el pueblo ha dicho que debo seguir aquí es que no me he equivocado. Creo que desde la oposición se debería articular una cierta prudencia, en el decir y en el hacer, porque por hablar más no se es más.

-A usted no se le ha visto la intención de llevar la política a los tribunales.

-Probablemente, he tenido la oportunidad de acudir a los tribunales para defenderme, pero, como he indicado anteriormente, vivimos en un mundo libre, por suerte, y que cada uno opine como quiera. Será el pueblo quien juzgue el día de mañana si las cosas se han hecho bien o mal, o si las críticas han sido lógicas o mal intencionadas. Yo no quiero entrar en la dinámica de judicializar la vida política, dado que no se trata de un asunto personal. Aquí, para bien o para mal, todos nos conocemos, y según a mí me conocen, también conozco a mucha gente, para bien o para mal. En este despacho donde nos encontramos, si los sillones hablaran sería algo para la vecindad lo que el alcalde sabe de tantas miles de personas, de toda condición social, que han pasado por él, y siempre he sido exquisito en el secreto de todas las personas que aquí se han sentado conmigo, e incluso en la calle. Jamás nadie dirá que el alcalde comentó aspectos personales a los cuatro vientos. Los problemas personales de cada vecino son secreto de confesión y si está en mi mano resolver algún problema me siento feliz de hacerlo.

-¿Cree usted que su actuación política ha tocado techo?

-No, en absoluto. Creo que en años anteriores he pasado por situaciones más complicadas que las de ahora, ocurre que todo el tiempo pasa y se olvida. Hay que tener en cuenta que llevo dedicado a La Orotava 24 años largos. Me he ganado manifestaciones públicas muy duras años atrás, y ni qué decir tiene de los comentarios vertidos en las sesiones plenarias. Yo no he engañado a nadie. Para unos pudiera estar equivocado, pero para otros tengo la razón. Para yo estar en el error, el pueblo tendría que echarme y las urnas han sido bastante explícitas. Yo no puedo estar en el juego de intereses particulares, sino en los generales del vecindario, en su totalidad. Creo que hemos conseguido que La Orotava sea un pueblo a imitar en todos los sitios, todo el mundo habla de ella. Eso quiere decir que nuestro municipio está en auge. Es el pueblo de Tenerife de mayor entidad.

-¿Qué papel desempeñan las mancomunidades en su opción política?

-Tengo mi concepto claro sobre estas entidades: las mancomunidades tienen razón de ser por comarcas naturales, no por zonas larguísimas que, al final, se diluyen. Siempre he apostado por la Mancomunidad del Valle de La Orotava como condición indispensable. Considero que el Valle de La Orotava puede ser el timón del desarrollo del Norte de Tenerife, por las circunstancias que coinciden y por la población que posee. No obstante, soy bastante escéptico con respecto a la Mancomunidad del Norte y me muestro contrario a la misma, aunque me parece bien que haya una mancomunidad en la Isla Baja, en cuanto comarca definida.

-¿Qué le parece el nombramiento del ex alcalde socialista de Los Realejos como gerente de la Mancomunidad del Norte?

-Políticamente hablando, sin entrar en la calidad humana de José Vicente González, su designación no la acabo de entender si tenemos en cuenta que fue alcalde hasta hace poco y de ideología diferente a la del partido que gobierna en Los Realejos ahora y preside ese organismo supramunicipal, y así lo he expresado. Desde mi punto de vista es un error.

-Todo parece indicar que la ubicación de una universidad privada en la Villa está congelada. ¿En qué situación nos encontramos ahora?

-Podríamos decir que en este momento está congelada y no porque esa institución docente lo quiera, sino por culpa nuestra, porque ha fracasado una serie de negociaciones y porque no se ha creado la nueva Casa de la Cultura.

-¿Se muestra partidario de cobrar por entrar al Parque Nacional del Teide?

-Estamos trabajando en el plan de acceso al Parque Nacional de las Cañadas del Teide. El hecho de cobrar algún tipo de canon por acceder al mismo se está estudiando actualmente. Hay que tener en cuenta que ese recurso natural recibe casi cuatro millones de visitantes cada año. Es el más visitado de España.

ISAAC VALENCIA DOMÍNGUEZ ALCALDE DE LA VILLA DE LA OROTAVA