Jornada Deportiva

España pasa a la FINAL


COLPISA, Málaga
22/sep/03 12:02 PM
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Carlos Moyá, con su decisiva victoria sobre Gastón Gaudio por 6-1, 6-4 y 6-2 en una hora y cuarenta minutos, obtuvo el punto que España necesitaba para alcanzar la finalísima de la Copa Davis contra Australia, vencedora de Suiza en Melbourne Park.

Moya enderezó el rumbo de la semifinal contra Argentina, que se había complicado seriamente tras la derrota de Juan Carlos Ferrero frente a Agustín Calleri por 6-4, 7-5 y 6-1 en dos horas y cuarenta minutos. Los 11.000 aficionados que acudieron a la pista del párking Martín Carpena festejaron el éxito y compitieron en el apoyo a su equipo con los 3.000 seguidores del conjunto argentino que igualmente alentaron a los suyos. La confrontación España-Argentina se resolvió con un definitivo 3-2 para el equipo nacional hispano.

Ocurrió en la última jornada todo lo contrario que en la primera sesión de la eliminatoria. Entonces Ferrero hizo honor a su condición de líder mundial y Carlos Moya se salvó de caer derrotado por los calambres que sufrió Mariano Zabaleta.

La figura

Esta vez, en cambio, la figura fue el mallorquín, espléndido en su duelo con Gastón Gaudio, en tanto que Juan Carlos Ferrero se vio literalmente zarandeado por un Calleri en vena de aciertos. En ese enfrentamiento cualquiera que ignorara la identidad de ambos jugadores habría pensado que el 1 del mundo era el sudamericano.

Curiosamente, tuvo que ser Agustín Calleri, que en principio no aparecía como titular, el que se soltó el pelo para brindar a su país la igualada a dos puntos. Y lo consiguió. Calleri tomó riesgos desde el principio. Se la jugó en cada punto y su rival sufrió las consecuencias.

Hubo, además, otra diferencia abismal: el argentino hizo funcionar su saque como nunca, logrando catorce puntos directos, pero además le rompió el servicio a Ferrero en siete oportunidades.

Para más inri, en el segundo set Juan Carlos tuvo ventaja de 5-3, una bola de set en el noveno juego y hasta cuatro en el décimo, sin que fuese capaz de aprovecharlas. En ese juego el sudamericano forzó la máquina de sacar y logró hasta tres aces ante el pasmo de su oponente.

Ferrero, por otra parte, no pudo impedir que Calleri reaccionara hasta consumar el set por 7-5.

Mientras el sudamericano consiguió por momentos mandar la bola con el servicio a 210 kilómetros por hora, el español se quedó a notable distancia. Calleri libró uno de los encuentros de su vida y Ferrero hizo uno de sus peores partidos. Ante el inesperado tropiezo de Ferrero surgió un Carlos Moya muy distinto al que en la primera jornada sufrió para doblegar a Zabaleta. El mallorquín jugó a tope desde el principio, lanzando constantes cargas de profundidad sobre su oponente.

Gastón Gaudio jamás fue capaz de contrarrestar los tiros ejecutados por el de Mallorca. Con su extraordinario tenis, Moya hizo enmudecer por momentos a los aficionados argentinos. Fue como una especie de lanzatorpedos a la línea de flotación de Gaudio.

Moya tuvo un buen aliado en su saque. Esta vez estuvo al nivel de los mejores.