Internacional
LO ÚLTIMO:
foto del aviso
Blázquez: "La Iglesia admite los abusos y tiene la firme decisión de erradicarlos" leer

Un nuevo ataque a la sede de la ONU en Bagdad causa la muerte de dos personas


AGENCIAS, Bagdad
23/sep/03 20:14 PM
Edición impresa

Un mes después del sangriento atentado que causó la muerte a 22 personas, la sede de Naciones Unidas en Bagdad vuelve a ser víctima de un ataque. Un suicida hizo explotar ayer, cerca de las oficinas de esta organización, un coche bomba durante un control, causando su muerte y la de un guardia iraquí e hiriendo a otras 17 personas.

Un guardia iraquí y el propio autor del atentado fallecieron en la explosión, que se produjo poco antes de las 8:00 hora local (6:00 hora española), indicó un portavoz militar estadounidense, el capitán Sean Kirley. "Se trata aparentemente de un atentado suicida", añadió.

El atentado se produjo en la entrada de un párking para empleados locales, 200 metros detrás del edificio de la Naciones Unidas, el Hotel Canal, donde un atentado suicida con un camión bomba explotó el pasado 19 de agosto causando 22 muertos, entre ellos el representante especial de la ONU en Irak, Sergio Vieira de Mello.

El autor de este segundo atentado tenía como objetivo la sede de la ONU, pero fue disuadido por las medidas de seguridad, indicó el capitán Kirley. "El autor del ataque no pudo entrar en el perímetro (de la ONU) y por ello cambió su blanco para alcanzar a civiles", declaró en el lugar, mientras militares estadounidenses y la Policía iraquí acordonaban el sector y que al menos dos helicópteros sobrevolaban la zona.

Control del vehículo

La mayor parte de los 17 heridos son guardias de la Fuerza de Protección de las Instalaciones (FPS), precisó la portavoz de la ONU, Antonia Paradela.

La explosión se produjo durante un control de seguridad del vehículo, señaló Kirley. "Un miembro de la seguridad se estaba aproximando al autor del atentado suicida y en ese momento explotó la bomba", añadió el oficial estadounidense.

El miembro de la FPS, Haidar Mansur Kazem, que resultó herido, precisó que el coche era un Mercedes blanco del 79.

El edificio de Naciones Unidas no resultó dañado a pesar del intento y el Ejército no ha registrado víctimas entre las filas de la coalición liderada por Estados Unidos, según el capitán. La Policía iraquí garantiza la seguridad en el edificio de la ONU y la zona colindante, señaló.

A este respecto, los países que más críticos se mostraron con la guerra en Irak, como Francia, Alemania o los países árabes, han insistido en la necesidad de que la ONU asuma mayores parcelas de autoridad en detrimento de la Autoridad Provisional controlada por EE UU.

Además, han sugerido que la fuerza militar de pacificación de Irak dependa de la ONU y no de un mando estadounidense, aunque Estados Unidos se ha mostrado reacio a ceder por el momento parcelas de poder.

Las fuerzas estadounidenses presentes en Irak (unos 140.000 soldados) parecen en estos momentos mucho más discretos que hace unos meses y no es tan frecuente verlos patrullando por las calles de Bagdad.

Al mismo tiempo, la policía iraquí comienza a hacerse más visible en la organización del tráfico y en la protección de los edificios de la capital.

Autogobierno, aún no  

El administrador estadounidense de Irak, Paul Bremer, afirmó ayer que Irak no está listo para gobernarse, e insistió en que Estados Unidos no quiere estar en ese país más de lo necesario. "No estamos arrastrando los pies. Estamos dispuestos a irnos en cuento haya un Gobierno legítimo y soberano", afirmó Bremer en declaraciones a la cadena de televisión CBS. Uno de los problemas que el Gobierno del presidente George W. Bush está afrontando a la hora de lograr una resolución en la ONU que permita una mayor presencia internacional en la reconstrucción de Irak es que otros países quieren un retorno más rápido de Irak al autogobierno. "Tiene que haber una constitución escrita, seguida de elecciones democráticas". Por su parte, Bush afirmó ayer que no hará concesiones para lograr una resolución en la ONU sobre la futura reconstrucción y democratización de Irak, y que no permitirá las prisas para ceder la soberanía a los iraquíes.