Tenerife Norte

El pasillo de los lamentos

El Obispado y una vecina de Icod han llegado a los tribunales para dirimir quién tiene razón en un contencioso provocado por la construcción de la iglesia de La Mancha junto a una vivienda. Carmen González reclama un pasillo de 80 centímetros entre la casa y el templo, algo imposible según la Iglesia.
EL DÍA, Icod de los Vinos
26/sep/03 18:43 PM
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EL DÍA, Icod de los Vinos

Una vecina del barrio de La Mancha, en Icod, y el Obispado de Tenerife protagonizan uno de esos pleitos que, visto desde fuera, cuesta bastante entender. Carmen González, en representación de su septuagenaria suegra, reclama que la nueva iglesia de San Isidro se construya a 80 centímetros de la pared de su casa, pero el abogado del Obispado asegura que esa petición es imposible de satisfacer ""porque el Plan General de Ordenación no lo permite"".

La vecina afirma que la pared del templo ""tapia una ventana, una puerta y los ventanillos de ventilación de la cocina abiertos hace más de 40 años, por lo que varias habitaciones, entre ellas un dormitorio, se quedarán sin luz natural"".

Según recalca, ella sólo le pide al Obispado un pasillo de 80 centímetros de ancho que separe su vivienda de la nueva iglesia, ""sin romperles nada"". González afirma que se siente presionada e, incluso, ha denunciado ante la Policía Nacional supuestas amenazas telefónicas por parte de la Comisión de la Iglesia de La Mancha.

El abogado del Obispado, Aníbal Lara, lamenta que esta situación haya llegado a los tribunales y asegura que las ventanas y puertas a las que alude González estaban tapiadas cuando la Iglesia recibió el solar donde edifica el templo, ""tal y como se puede demostrar mediante fotografías"".

Según Lara, el terreno anexo a la casa se dividió con motivo de una herencia y se trasmitió en dos ocasiones, ""siempre libre de cargas y servidumbres"".

""Cuando ya se habían levantado los pilares de la obra, esta vecina volvió a abrir los huecos citados e inició un proceso de reclamación del pasillo que incluso obligó a paralizar los trabajos"", subraya.

Sin embargo, Carmen González niega que su suegra haya tapiado voluntariamente la puerta y las ventanas y asegura que fue víctima de un engaño, ""aprovechándose de su avanzada edad"".

Lara destaca que, aunque el Obispado quisiera ceder parte de su solar a esta vecina para crear un pasillo, ""el PGO sólo permite en esa zona la construcción de edificaciones compactas y adosadas"".

""Nosotros negociamos con el ayuntamiento la permuta del solar, para no tener que adosar la iglesia a la vivienda, tal y como obliga el planeamiento, pero fue imposible conseguir otro terreno"", señala.

Durante un juicio verbal celebrado el día 16 de septiembre, los abogados de ambas partes llegaron a un acuerdo en el que la parte demandada renunciaba a la reclamación del pasillo, pero según Carmen González, su representante legal llegó a este pacto sin su autorización, por lo que no lo ha ratificado ante la juez.

El pleito por este pasillo será de nuevo motivo de juicio y, según advierte Lara, la demandada se arriesga a ser condenada a pagar una cuantiosa indemnización, motivada por la paralización de los trabajos y exigida por la empresa constructora.