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LA GOMERA, modelada a fuerza de silbidos

Desde la bahía de San Sebastián partió Cristóbal Colón a la conquista del Nuevo Mundo, de ahí el nombre de Isla Colombina, cuyo futuro se debate entre adoptar un turismo de tipo depredador, un lento crecimiento con baja cualificación o la mejora de la calidad de vida junto a un desarrollo equilibrado.
S. LOJENDIO, S/C de Tenerife
26/sep/03 20:21 PM
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El nombre de Isla Colombina le viene por ser la bahía de su capital, San Sebastián, el último puerto en el que recaló el navegante Cristóbal Colón antes de lanzarse a la conquista del Nuevo Mundo, conviertiéndose desde entonces en escala de las naves que se dirigían hacia América y lugar objeto de numerosos ataques piráticos.

Pero La Gomera ya era conocida por los fenicios y aparece citada en las obras de autores clásicos como Plinio y Ptolomeo, que la llamó Pluvalia, la isla sin ríos, donde el agua siempre es de lluvia.

La Isla fue conquistada por Bethencourt y sus sucesores, y hasta el siglo XIX, cuando fueron abolidos tales derechos, estuvo dominada por el yugo de los señoríos de los Peraza y Herrera.

De forma redonda y surcada por abruptos barrancos, ha sufrido los rigores de una dura orografía que ha dificultado enormemente las comunicaciones interiores, de tal forma que hasta época reciente la mayoría de los núcleos se comunicaban por mar, dado que fue en la década de los sesenta cuando se trazaron las primeras carreteras.

Con una economía basada, fundamentalmente, en el sector primario, sobre todo agricultura y ganadería, aunque también ha destacado la pesca, la población de la Isla ha ido modelando a fuerza de silbidos y enorme trabajo un paisaje dominado por los bancales, pero también se ha visto obligada a recurrir a la emigración hacia América o las islas centrales para superar unos críticos periodos de hambruna y miseria.

En los últimos decenios, La Gomera se ha incorporado al sector turístico, a partir de su conexión marítima con el puerto de Los Cristianos, generando un valor añadido a su economía, que tiene en el municipio de Valle Gran Rey su exponente más significado.

El futuro escenario de la Isla se debate, hoy por hoy, en función de distintas alternativas de desarrollo económico, que oscilan entre un turismo depredador, el lento crecimiento con una baja cualificación o, en el lado más positivo, la mejora de la calidad de vida acompañada por un desarrollo económico equilibrado.

Entre los problemas más acuciantes de la Isla se encuentran la carencia de servicios para niños y ancianos; un alto fracaso escolar; acompañado de un bajo nivel cultural y alto índice de analfabetismo; fuertes movimientos migratorios, además de deficiencia de servicios sanitarios y una elevada tasa de paro.

El reducido tamaño poblacional, junto al estancamiento del sector primario, la escasez de suelo agrícola y la degradación del medio ambiente urbano representan otra serie de problemas que afectan a La Gomera y sus habitantes.