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AGULO, un bombón asomado al océano

Es el más pequeño de los municpios gomeros en cuanto a superficie y queda enmarcado entre dos valles, limitando con Hermigua y Vallehermoso. El continuo descenso demográfico que ha venido sufriendo desde la década de los años sesenta ha desembocado en un progresivo envejecimiento de la población.
S. LOJENDIO, S/C de Tenerife
27/sep/03 20:23 PM
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Es el más pequeño de los municipios gomeros en superficie y supone un delgado triángulo que tiene uno de sus vértices en el centro de la Isla, y los otros dos en la costa norte. Agulo queda enmarcado entre dos valles, limitando al oeste con Hermigua y al este con Vallehermoso y en su meseta se encuentra el centro de visitantes del Parque Nacional de Garajonay.

Presenta dos sectores claramente diferenciados: la reducida zona baja, en la que se ubica la capital del término y el barrio de Lepe, y la zona alta, con los caseríos de Las Rosas, La Palmita, Meriga y Cruz de Tierno.

Agulo fue fundado el 27 de septiembre de 1607, por lo que hoy cumple 396 años. Así reza en el documento recogido por el escribano público y de Cabildo, Fernando Vesado de Contreras. "(...) Reunidos en la Villa de San Sebastián, de una parte doña Ana de Monteverde, condesa y señora de La Gomera y Hierro, su hijo don Gaspar de Castilla y Guzmán, señor de las expresadas tierras, y don Alfonso Carrillo de Castilla, señor de La Gomera (...) por nos en nombre de los demás señores, y de la otra, los vecinos de Tenerife que vinieron a La Gomera a poblar e hacer haciendas así de viñas como para pan de sembrar y otras cosas (...)", estableciendo a continuación los nombres de los nuevos pobladores y ajustando las condiciones que debían cumplirse para que los vecinos pudieran "fabricar el pueblo, acomodándose unos y otros en calles, y esto es de gracia, dándoles alcalde, alguacil y capitán", además de establecer el pago de los tributos, además de otras libertades y franquezas.

Con una economía basada en el sector primario, el municipio se ha debatido entre los ciclos de cultivos y sus respectivas crisis, con la válvula de escape de la emigración como telón de fondo.

En cuanto a su comportamientos demográfico, a principios del siglo XX contaba con 1.522 habitantes y la máxima población se alcanzó en 1940, al registrarse la cifra de 2.573 vecinos. Desde entonces, y hasta los años sesenta, Agulo sufre un estancamiento y en la década del 60 al 70 pierde un tercio de la población que tenía diez años antes, al contar con sólo 1.600 habitantes.

Durante los años siguientes, si bien continuó la pérdida efectiva de activos poblacionales, el descenso fue mucho más moderado, llegándose en 1981 a la cifra de 1.411 vecinos, un declive que continuó y que en 1992 arrojaba unos valores de algo más de un millar de habitantes. Lo cierto es que este decrecimiento ha desembocado en un progresivo envejecimiento de la población, de tal manera que el 26 por ciento de los habitantes son mayores de 50 años, frente al 16,7 entre 0 y 19 años.

En cuanto a la distribución humana sobre el territorio, el casco concentra al 60 por ciento de los vecinos, que en un 69 por ciento son originarios del lugar y se han visto acompañados por un 23 por ciento procedentes de otros municipios de las Islas.

El turismo rural es un renglón aún incipiente, dirigido fundamentalmente a residentes alemanes, y el retorno de venezolanos también está presente.