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Fue un podio ?made in SPAIN?

Madrid vivió ayer la última etapa de la Vuelta a España 2003. Una edición que tuvo un claro sabor nacional, salpicado, eso sí, por los cinco triunfos de etapa logrados por el italiano Alessandro Pettachi. Roberto Heras subió a lo más alto del cajón, estando acompañado por Isidro Nozal y Álex Valverde.
EFE, Madrid
29/sep/03 12:05 PM
Edición impresa

El español Roberto Heras, del US Postal, remató la faena en la última etapa trámite de la Vuelta disputada en Madrid y salió por la puerta grande por segunda vez en su carrera, mientras que los honores del triunfo parcial fueron para el italiano Alessandro Petacchi, que se llevó cinco victorias en la ronda española.

Heras entró de traje dorado en Madrid y con La Cibeles de testigo volvió a lo más alto del podio como vencedor absoluto de la 58º edición de la Vuelta, en cuya historia dejó escrita una página de oro con su brillante exhibición en la cronoescalada de Abantos.

El ciclista bejarano, de 29 años, se hizo la foto de honor junto a otros dos españoles: Isidro Nozal (ONCE) y Alejandro Valverde (Kelme), segundo y tercero respectivamente y ambos grandes revelaciones de la carrera y de la temporada.

El "maillot" oro de la Vuelta salió de la contrarreloj de Albacete (13ª etapa) con más de 5 minutos de retraso respecto a Nozal, pero lejos de tirar la toalla apretó los dientes y limó 3 minutos en su terreno, en la montaña de La Pandera, Sierra Nevada y Navacerrada, en una jornada clave. Los 1.55 minutos restantes los limó en su cima de Abantos, que ya conquistara en 2000 antes de la demostración de la cronoescalada.

Un triunfo que vuelve a poner a Heras entre los grandes, a pesar de que su trabajo principal está centrado en ayudar a Armstrong en su carrera de los récords en el Tour. Aún así, este año le quedaron fuerzas para demostrar su condición de primera figura en una de las grandes. Pudo dedicar algo importante a su padre, fallecido este año.

El italiano Alessandro Petacchi, del Fassa Bortolo, se anotó la etapa al "sprint" con una superioridad aplastante por delante de Zabel y Fred Rodríguez. Era la quinta en la Vuelta y la decimoquinta en la temporada sumando las 6 del Giro y las 4 del Tour, toda una plusmarca mundial que puede mantenerse muchos años como referencia.

Petacchi anunció que el año próximo disputará dos grandes, el Giro y Tour o Vuelta, pero no repetirá la experiencia de este año, el más importante de su carrera. "Si alguien me hubiera dicho esto antes de empezar lo hubiera tomado a broma", indicó.

La Vuelta dejó además para el recuerdo las irrupciones de Nozal y Valverde, el premio de la montaña del incansable colombiano Félix Cárdenas, del Labarca-2, la general por puntos para el veterano alemán Erik Zabel, del Telekom, la combinada para Valverde y el premio por equipos para el iBanesto.com, que se despidió de la carrera junto al ONCE.

La etapa final no tuvo demasiada historia. Cumplió escrupulosamente con el guión previsto: ritmo de cicloturismo (30 kms en la primera hora), bromas, charlas y un poco de cava para el brindis de los tres componentes del podio final. Sólo quedaban fuerzas para la parte seria del fin de fiesta, el "sprint" de la Castellana, donde la historia acoge siempre nombres ilustres.

Isidro Nozal, líder durante 16 días, se lanzó en cabeza allá por el km 52. Cuando obtuvo una prudencial ventaja de unos 200 metros paró en secó al borde de la carrera. Ya más aliviado volvió al grupo en medio de los aplausos de los 159 corredores del pelotón. Por si acaso, el US Postal se dejó ver en cabeza, para evitar cualquier tipo de sorpresas.

"Una victoria emotiva"

Roberto Heras, ganador de la Vuelta, manifestó tras la última etapa disputada en Madrid que las claves de su triunfo fueron "no perder demasiado tiempo en las contrarreloj y aprovechar las opciones en la montaña, donde no hubo puertos decisivos", señaló. "Había montaña, pero no decisiva, como otros años, por lo tanto el planteamiento fue restar un minuto en cada etapa, menos en Abantos, que fueron 2:23. La clave fue no perder demasiado en las contrarreloj. No estuve mal en Zaragoza ni en Albacete y luego en mi terreno jugué mis opciones", explicó el corredor del US Postal. El salmantino, quien ya ganó la Vuelta de 2000, señaló que su triunfo en la presente edición "ha sido más emotivo porque no las tenía todas conmigo, ha sido más elaborada, mientras que aquella se decidió en el Agliru", concluyó.