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El Nobel de Medicina premia a los pioneros de la resonancia magnética


EFE, Estocolmo
7/oct/03 20:49 PM
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El estadounidense Paul C. Lauterbur y el británico Sir Peter Mansfield fueron galardonados ayer con el premio Nobel de Medicina 2003 por sus investigaciones en torno a la resonancia magnética, método para obtener imágenes de órganos humanos, que se usa cada año en unos sesenta millones de casos.

El Instituto Karolinska, al que la Fundación Nobel encarga la selección de los laureados, distinguió así a dos investigadores a los que la Medicina debe el desarrollo de uno de los métodos de diagnóstico más comunes en la actualidad.

La repercusión de la tomografía de resonancia magnética tanto en el tratamiento de los pacientes como en la investigación ha sido enorme, según el comité que selecciona a los galardonados.

Con la decisión de premiar este año a Lauterbur y Mansfield, el Instituto reconoce el mérito del desarrollo de los métodos de diagnóstico sin los que hoy sería difícil imaginarse un hospital y que, en correspondencia con lo establecido por Nobel en su testamento, han supuesto un gran beneficio para la humanidad.

Todo un adelanto

Lauterbur, de 74 años, descubrió que es posible obtener imágenes del interior del cuerpo a través del uso de gradientes, que alteran la fuerza del campo magnético y permiten distinguir estructuras internas del organismo con una exactitud que no consigue ningún otro método, y sin apenas riesgo para el paciente. El desarrollo posterior del proceso que se sigue para usar las llamadas "gradientes" en los campos magnéticos y cómo interpretar y procesar mediante el ordenador los datos de la resonancia son los trabajos de los que se ocupó el otro premiado, el británico Mansfield, de 70 años.

Ambos investigadores alcanzaron sus mayores logros a principios de los años setenta, y algunos de ellos se convertirían en praxis cotidiana de los hospitales una década más tarde. La resonancia magnética no sólo arroja unos resultados de precisión y fiabilidad mucho mayores que cualquier otro método de diagnóstico, sino que sustituye a otros que pueden resultar dolorosos o arriesgados.

El proceso patológico de muchas enfermedades está relacionado con la alteración del volumen de agua, sustancia que conforma dos tercios del cuerpo humano, y eso queda recogido en la imagen de una resonancia magnética.

En la última década, el Nobel de Medicina, dotado con 1,1 millones de dólares, había recaído en investigadores que se ocuparon sobre todo del comportamiento celular y, con ello, muchas veces directamente, del estudio del cáncer.

Los premios serán entregados el 10 de diciembre, coincidiendo con el aniversario de la muerte de Alfred Nobel (1833-1896), en una ceremonia en Estocolmo -el de la Paz es el único que se concede en Oslo-, después de que se anuncien los que faltan: hoy el de Física, mañana el de Química y el viernes, el de la Paz.

El británico Sir Peter Mansfield dijo ayer que está "encantado" con la concesión del Premio Nobel de Medicina, galardón que fue para él completamente "inesperado".