Tenerife Sur

Los alfareros canarios piden a los cabildos un sello de calidad

Los organizadores del II Congreso sobre este campo de la artesanía dicen que el objetivo es ofrecer garantías al comprador que ha adquirido un producto elaborado de forma tradicional.
EL DÍA, Santiago del Teide
8/oct/03 19:44 PM
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Los organizadores del II Congreso de Alfarería Tradicional Canaria de Santiago del Teide solicitarán que los cabildos de todo el Archipiélago establezcan un sello de calidad para garantizar la autenticidad de los productos artesanos.

Según los promotores de la iniciativa, uno de los objetivos del proyecto es mentalizar a las corporaciones insulares de que resulta imprescindible que las piezas salidas de los centros alfareros tradicionales sean declaradas como "bienes de interés cultural de carácter local".

La finalidad es que el comprador de estos productos tenga la certeza de que está adquiriendo una reproducción de un patrimonio cultural elaborado de forma tradicional y con absoluta garantía de autenticidad.

Para los impulsores del congreso, "cada cabildo debería aprobar una marca o sello, una especie de denominación de origen, para diferenciar la alfarería que se elabora de forma tradicional del resto de la alfarería o cerámica que invaden los puestos de ventas de cualquier pueblo de Canarias".

En Arguayo

El II Congreso tendrá lugar los días 17, 18 y 19 de este mes en las dependencias del centro cultural del pueblo de Arguayo, donde se encuentra precisamente el centro alfarero y Museo Cha Domitila.

La inscripción para participar en el encuentro estará abierta hasta el 15 de octubre, pudiendo asistir todas aquellas personas que tengan interés en el asunto. Para matricularse deben llamar al Ayuntamiento de Santiago del Teide, 922.863127, extensión 14.

En este foro se darán cita algunos de los mejores especialistas en esta materia, así como una representación de los alfareros de las Islas.

Uno de los objetivos fundamentales consiste en profundizar, por un lado, en los criterios básicos que deben tenerse en cuenta para considerar una actividad como alfarería tradicional y, por otro, en analizar hacia dónde debe ir dicha especialidad de la artesanía.

Usos

Y es que, salvo excepciones, las piezas ya no son de uso cotidiano, sino decorativas, y buena parte está dedicada a satisfacer la demanda de los turistas.