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Los "padres" de la Constitución piden un consenso como el de 1978 para la reforma

Los siete ponentes de la Carta Magna reafirmaron, en el Parador Nacional de Gredos, 25 años después de su redacción y aprobación, la vigencia de su contenido, y aluden en su declaración a las "eventuales reformas" que el futuro "pueda aconsejar" y al mérito de los constituyentes por su acierto.
AGENCIAS, Gredos (Ávila)
8/oct/03 20:51 PM
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Los siete ponentes de la Constitución reafirmaron, 25 años después de su aprobación, la vigencia de su contenido y defendieron que sólo puede ser reformada desde el respeto a las reglas del juego fijadas en su articulado y la búsqueda de un consenso similar al que entonces se alcanzó. Los "padres" de la Carta Magna se reunieron ayer en el Parador Nacional de Gredos, donde se citaron hace un cuarto de siglo para terminar el borrador de la norma, en un acto de homenaje al que asistieron parlamentarios de la legislatura constituyente y portavoces de los actuales grupos parlamentarios, excepto los de IU y PNV.

Manuel Fraga, Gabriel Cisneros, Miguel Herrero de Miñón, José Pedro Pérez Llorca, Gregorio Peces Barba y Miquel Roca -Jordi Solé Tura no pudo asistir por encontrarse enfermo- recuperaron el espíritu de consenso que presidió en 1978 sus trabajos para redactar y suscribir un manifiesto que ratifica los valores y principios recogidos en la Constitución y afirma que 25 años más tarde "permanecen incólumes el espíritu de reconciliación nacional, el afán de cancelar las tragedias históricas de nuestro dramático pasado, la voluntad de concordia, el propósito de transacción entre las posiciones encontradas y la búsqueda de espacios de encuentro".

Los "padres" de la Constitución aluden en su declaración a las "eventuales reformas" que el futuro "pueda aconsejar" y reclaman que las propuestas se "acomoden" a las reglas del juego establecidas en la propia Carta Magna y se aborden "con idéntico o mayor consenso al que presidió su elaboración".

En la mente de los ponentes estaba bien presente, al redactar este párrafo, el plan soberanista presentado por Ibarretxe, pero todos ellos coincidieron en que el manifiesto debía omitir referencias concretas y primar la voluntad de acuerdo y tolerancia con que se redactó en su día el texto constitucional.

La declaración recuerda, en este sentido, que el "mérito" de los constituyentes fue "acertar e interpretar los anhelos de paz y libertad que alentaban en los más profundo del pueblo español", destaca que "sólo al cumplimiento fiel de aquel mandato cabe atribuir la perduración de nuestro texto constitucional" y reitera que "el respeto a sus valores y principios y a sus reglas de juego es también garantía imprescindible para el futuro".

Por su parte, el presidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga, defendió la necesidad de reformar puntualmente la Constitución "por consenso" y "sin complejos" en materias como la modificación del Senado. Fraga sostuvo que las leyes fundamentales se defienden también "reformándolas puntualmente en el tiempo".