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Asesinan a un agente del servicio secreto español a la puerta de su casa en Bagdad


AGENCIAS, Bagdad
10/oct/03 14:14 PM
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El agregado de la Embajada española en Bagdad y miembro del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), José Antonio Bernal, fue asesinado ayer en la puerta de su propio domicilio, en el barrio de Al Mansur, muy cerca de la cancillería española y de la residencia del embajador.

"Fue asesinado de un tiro en la nuca cuando intentaba escapar de sus agresores", confirmó el encargado de negocios, Eduardo de Quesada, jefe de la misión diplomática española.

Bernal vivía solo en una calle muy tranquila, pero conectada con la avenida 14 de Ramadán, una de las principales arterias de la capital que une Bagdad con el Norte del país, por lo que es probable que los agresores huyeran sin dificultades.

Un policía llamado Awad Eidan, que fue testigo de los hechos, explicó que los agresores de Bernal fueron cuatro hombres que llegaron a su domicilio en un coche de color marrón de marca Opel y con una placa de matriculación extranjera.

"Párate, párate ahí"

Del vehículo descendió un hombre "vestido con un turbante negro y una capa ligera de color negro, como las que suelen llevar los clérigos chiíes", dijo Eidan.

Fue ese individuo el que llamó a la casa de Bernal y éste bajó en persona a abrirle la puerta, sin que quede claro si ambos se conocían o no previamente.

Casualmente, el único vigilante que vive dentro del domicilio del agregado había salido esa mañana una hora antes y había dicho a los policías que se iba a la Universidad.

Al abrir Bernal la puerta, el visitante intentó empujarlo hacia el interior, pero ante la certeza de que corría peligro, Bernal le hizo a un lado, salió de su casa y se puso a correr hacia la izquierda buscando una escapatoria.

Al verlo correr, tres hombres más se bajaron del coche marrón con una pistola cada uno en la mano y le gritaron "párate, párate ahí", mientras él respondía también a gritos: "no, no".

Eidan dijo que cuando sólo había recorrido unos treinta metros, perseguido por sus agresores que le dispararon cuatro tiros sin alcanzarle, Bernal tropezó y cayó al suelo. Cuando estaba incorporándose, recibió un tiro mortal.

Éste es el cuarto español fallecido en Irak desde que las tropas aliadas invadieron el país.

Su muerte se produjo, además, apenas un mes y medio después de que un atentado contra la sede de la ONU en Bagdad acabara con la vida de Manuel Martín-Oar y cuando casi ha transcurrido medio año desde que EE UU declarara finalizada una guerra que se llevó por delante al periodista Julio Anguita Parrado y al cámara José Couso.

Un grupo de directivos del Centro Nacional de Inteligencia, encabezado por su "número dos", la secretaria general Dolores Villanova, partió ayer hacia Bagdad con la misión de colocarse al frente de las investigaciones para esclarecer el atentado que costó la vida a José Antonio Bernal.