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Rajoy asegura que la Constitución no es negociable y apuesta por su estabilidad

El secretario general de PP señaló ayer en una conferencia que la Carta Magna ha permitido crear un sistema que "ha sabido respetar la diversidad, la cohesión y la unidad" de España y que frente a "opciones aventureras", no hay nada que "nos lleve a plantearnos variar las bases de la concordia".
EFE, Madrid
16/oct/03 21:11 PM
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El secretario general del PP, Mariano Rajoy, afirmó ayer que la Constitución representa la voluntad general y no es "objeto de negociación, ni mucho menos una disposición transitoria", y que las Cortes Generales y el Gobierno "tienen la misión" de garantizar su estabilidad y "los medios para hacerlo".

Bajo el título "Mi visión de la España constitucional", Rajoy apostó por la "estabilidad, la prudencia y el sentido común" como base de una acción política guiada por el interés general y el respeto por el individuo frente a los intentos por imponer "experimentos de ingeniería social".

Para Rajoy, la Constitución ha permitido crear un sistema que "ha sabido respetar la diversidad, la cohesión y la unidad" de España, y frente a las "opciones aventureras o extravagantes" que algunas minorías no han "cejado en sus intentos de imponérnoslas", aseguró que "no ha ocurrido nada que lleve a plantearnos la necesidad de variar las bases de la concordia".

Ante unas 800 personas convocadas por la Fundación de Análisis y Estudios Sociales (FAES), Rajoy se comprometió a hacer de la lucha contra el terrorismo su "primera prioridad personal en la vida pública" por considerar que "el terrorismo golpea siempre aquello que nos une, (...) la dignidad humana que hace posible la convivencia en libertad".

Para Rajoy, hace 25 años los españoles sabían "que nadie puede aspirar a tener siempre toda la razón de su parte", y por ello, lo que querían era un sistema de gobierno que "les asegurara que estarían a salvo de quienes creen que tienen la razón, y toda la razón, de su parte".

Recordó que la elaboración de la Constitución no fue "un esfuerzo por imponer el propio criterio sobre el de los demás" sino una esfuerzo común; "y eso es lo que hemos de respetar: la voluntad general, la voluntad del pueblo español".

La voluntad del pueblo

Por eso, consideró que se equivocan quienes cuestionan aspectos centrales del texto constitucional y advirtió de que el pueblo español es el "único sujeto soberano" y "nada puede conseguirse contra la voluntad de la mayoría de los españoles; una voluntad que las instituciones, y muy especialmente las Cortes Generales y el Gobierno de la Nación, tienen la misión de garantizar. Y los medios para hacerlo".

Apuntó además que la modernización de España ha supuesto un gran esfuerzo y que "sin la actitud responsable del pueblo español y de sus dirigentes políticos" y sin "instrumentos jurídicos flexibles, capaces de encauzar tan profundos cambios políticos, ese proceso hubiese podido encontrar serios obstáculos, tal vez insalvables". Por eso, es "tan importante salvaguardar esos instrumentos, cuya eficacia está ya demostrada".