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La Candelaria envía enfermas de cáncer a Las Palmas al suspender un tratamiento

Las obras de reforma que se ejecutan en el centro sanitario han provocado la suspensión del tratamiento de braquiterapia, prescrito a mujeres con cáncer de útero, y el desvío de estas enfermas a las unidades del HUC y del Dr. Negrín mientras se construye un nuevo edificio, todavía sin fecha de terminación.
GLADYS PAGÉS, Tenerife
17/oct/03 21:14 PM
Edición impresa

Enfermas de cáncer de la provincia de Santa Cruz de Tenerife que requieren de tratamiento de braquiterapia o curiterapia para combatir su enfermedad son remitidas por el Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria al Hospital Dr. Juan Negrín, en Gran Canaria, por el cierre de la unidad del Servicio de Oncología Radioterápica que dispensaba esta técnica.

La suspensión de la braquiterapia se produjo antes de verano, cuando las habitaciones de aislamiento para las pacientes quedaron inoperativas por las obras de reforma y ampliación que se ejecutan en el centro sanitario, como informó EL DÍA en su edición del 17 de junio, lo que afectó además al simulador, aparato utilizado para marcar la zona afectada por la tumoración, en la que debe aplicarse la radioterapia.

Si bien la actividad del simulador se reanudó a finales de junio, la reapertura de la unidad de braquiterapia aún no tiene fecha, al depender de la construcción del edificio que acogerá toda la actividad de radioterapia del hospital.

Esta situación obligó a La Candelaria a llegar a un acuerdo con el Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario de Canarias (HUC), que accedió a tratar a todas las enfermas con cáncer de útero que pudiera asumir.

Pese a los esfuerzos del Universitario para tratar a todas las enfermas oncológicas de la provincia tinerfeña que requieren de la braquiterapia, únicamente puede atender a un máximo de cuatro semanales, informó ayer el jefe del Departamento de Radioterapia, Claudio Otón Sánchez, quien aseguró que por este motivo La Candelaria "envía pacientes al Hospital Dr. Negrín".

Según explicó ayer Otón Sánchez al término de la rueda de prensa de la AECC- Tenerife sobre el Día Internacional Contra el Cáncer de Mama, que se celebrará este do-mingo, los tratamientos de braquiterapia están indicados para un número reducido de pacientes on-cológicos, pero implica una intervención quirúrgica previa al aislamiento de la enferma, que suele durar entre 24 y 48 horas.

Según el responsable de Radioterapia del HUC, la atención a las pacientes de La Candelaria suele programarse para los fines de se-mana, lo que permite tratar a un máximo de dos, aseguró, lo que significa que la unidad haya visto "duplicada" su actividad.

Sin embargo, el resto de las en-fermas son desviadas al Dr. Negrín, donde permanecen por el tiempo necesario para el tratamiento.

Al igual que en La Candelaria, el HUC dispondrá de un nuevo edificio para radioterapia, que se construirá fuera de las instalaciones actuales y no interferirá en la actividad asistencial del hospital, al contrario que en La Candelaria, donde las obras de reforma sí la han dificultado y no podrá abrir la nueva unidad de braquiterapia hasta disponer del nuevo edificio.

El gerente del citado centro, Enrique Palacio, informó ayer, a través del gabinete de prensa, de que al HUC se envían "mensualmente" de dos a tres pacientes para que reciban tratamiento de braquiterapia, mientras que a Las Palmas, señaló, se remiten entre una y dos, por lo que el "60 ó 65 por ciento" de estas pacientes son atendidas en Tenerife. Sobre la terminación de las obras del edificio donde se reubicará la curiterapia no trascendió información.

Enfermas de cáncer de la provincia de Santa Cruz de Tenerife que requieren de tratamiento de braquiterapia o curiterapia para combatir su enfermedad son remitidas por el Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria al Hospital Dr. Juan Negrín, en Gran Canaria, por el cierre de la unidad del Servicio de Oncología Radioterápica que dispensaba esta técnica.

La suspensión de la braquiterapia se produjo antes de verano, cuando las habitaciones de aislamiento para las pacientes quedaron inoperativas por las obras de reforma y ampliación que se ejecutan en el centro sanitario, como informó EL DÍA en su edición del 17 de junio, lo que afectó además al simulador, aparato utilizado para marcar la zona afectada por la tumoración, en la que debe aplicarse la radioterapia.

Si bien la actividad del simulador se reanudó a finales de junio, la reapertura de la unidad de braquiterapia aún no tiene fecha, al depender de la construcción del edificio que acogerá toda la actividad de radioterapia del hospital.

Esta situación obligó a La Candelaria a llegar a un acuerdo con el Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario de Canarias (HUC), que accedió a tratar a todas las enfermas con cáncer de útero que pudiera asumir.

Pese a los esfuerzos del Universitario para tratar a todas las enfermas oncológicas de la provincia tinerfeña que requieren de la braquiterapia, únicamente puede atender a un máximo de cuatro semanales, informó ayer el jefe del Departamento de Radioterapia, Claudio Otón Sánchez, quien aseguró que por este motivo La Candelaria "envía pacientes al Hospital Dr. Negrín".

Aislamiento

Según explicó ayer Otón Sánchez al término de la rueda de prensa de la AECC- Tenerife sobre el Día Internacional Contra el Cáncer de Mama, que se celebrará este do-mingo, los tratamientos de braquiterapia están indicados para un número reducido de pacientes on-cológicos, pero implica una intervención quirúrgica previa al aislamiento de la enferma, que suele durar entre 24 y 48 horas.

Según el responsable de Radioterapia del HUC, la atención a las pacientes de La Candelaria suele programarse para los fines de se-mana, lo que permite tratar a un máximo de dos, aseguró, lo que significa que la unidad haya visto "duplicada" su actividad.

Sin embargo, el resto de las en-fermas son desviadas al Dr. Negrín, donde permanecen por el tiempo necesario para el tratamiento.

Al igual que en La Candelaria, el HUC dispondrá de un nuevo edificio para radioterapia, que se construirá fuera de las instalaciones actuales y no interferirá en la actividad asistencial del hospital, al contrario que en La Candelaria, donde las obras de reforma sí la han dificultado y no podrá abrir la nueva unidad de braquiterapia hasta disponer del nuevo edificio.

El gerente del citado centro, Enrique Palacio, informó ayer, a través del gabinete de prensa, de que al HUC se envían "mensualmente" de dos a tres pacientes para que reciban tratamiento de braquiterapia, mientras que a Las Palmas, señaló, se remiten entre una y dos, por lo que el "60 ó 65 por ciento" de estas pacientes son atendidas en Tenerife. Sobre la terminación de las obras del edificio donde se reubicará la curiterapia no trascendió información.