Jornada Deportiva

Fue mucho PAMESA

El Unelco Tenerife plantó cara a un plantel valenciano que demostró que tiene equipo para pelear por el título. Los de Paco García nunca dieron el partido por perdido y tuvieron opciones hasta el final.
20/oct/03 12:20 PM
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El Unelco no pudo romper el guión y se fue de vacío de su visita al Pamesa Valencia. El equipo tinerfeño cometió el desliz de errar más de la cuenta en determinadas ca-nastas catalogadas habitualmente de fáciles y se vio superado ante la mayor variedad de un rival que cuenta con una colección de virtuosos y una profundidad de banquillo envidiable.

Pese a todo, el plantel de Paco García, espoleado por su reciente exhibición en tierras gallegas, salió decidido a plantar cara a uno de los equipos punteros de la ACB.

El Pamesa no dio pie a la sorpresa. Los tinerfeños fueron a remolque desde los primeros minutos, más que nada porque se tropezaron con un inspirado arranque de Víctor Luengo, uno de los últimos en la rotación de Olmos y capaz, aún así, de dinamitar un partido con su buen atino en el perímetro y su versatilidad en las penetraciones.

Sólo el quehacer ofensivo del ovacionado Hopkins, así como el descaro de Corrales y de Savane evitaba que las diferencias superaran los diez puntos para los anfitriones. El Pamesa, en tanto, tiraba de su repertorio de individualidades para mantenerse arriba.

El Unelco acusó la salida explosiva de los azulejeros, que firmaron un parcial de 8-3 al inicio del segundo cuarto. A eso hay que añadir que los visitantes se atascaron en ataque, donde estuvieron aún más espesos que en los diez primeros minutos. Los de Paco García, pese a todo, trataron de no salirse del partido, amparándose en el poder interior de la pareja formada por Hopkins y Savane.

Tras el receso, los tinerfeños buscaron la remontada poniendo en pista otra vez a su cinco de gala. El Pamesa no acababa de abrir hueco, entre otras cosas, porque el grupo de García apretó en defensa y cerró muy bien las líneas de pase. El Unelco recortaba así hasta los siete puntos la ventaja de los valencianos (47-40) y anunciaba que no venía de vacaciones a La Fonteta.

Una antideportiva de Dikoudis desorientó por momentos a los anfitriones. Los insulares tuvieron dos tiros libres y posesión para ponerse a seis puntos, pero Savané erró desde la línea del 4,60. Fue la última ocasión para meterse otra vez en el partido, una vez que el Pamesa terminaría por dar el estirón definitivo para encarrilar el encuentro a su favor.

El alto porcentaje de fallos desde la línea de los tiros libres y el despiste defensivo a la hora de cubrir a los interiores del equipo local decidieron la balanza a favor de los pupilos de Olmos. A eso hay que añadir que el galo Antoine Rigaudeau sacó punta a las virtudes de su muñeca y se fue hasta los trece puntos sólo en el tercer cuarto.

El Unelco llegaba así al epílogo casi con la misma desventaja que al descanso. A falta de la aparición de otros referentes, el trío Corrales, Hopkins y Savané se echó al equipo a sus espaldas. El caso es que los locales no dieron ninguna oportunidad a los tinerfeños, que acabaron por encajar una derrota que entraba en el guión.