Jornada Deportiva
LA CRÓNICA

Sigue sin cambiar el signo

El Tenerife suma un punto y vuelve a dar la sensación de vivir al límite. Ayer pudo ganar, pero una victoria del Xerez tampoco hubiera sido un disparate. Otro empate, y ya van cinco consecutivos.
ERIK CANINO, Jerez
20/oct/03 12:20 PM
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Otro empate, y van cinco consecutivos. El Tenerife suma un punto y vuelve a dar la sensación de vivir al límite. Ayer pudo ganar (tuvo hasta tres ocasiones clarísimas), pero relatar ahora una victoria del Xerez no sería un disparate.

Hubo nervio en el inicio. El cuadro isleño afrontó el choque con decisión y aprovechando en la salida del balón las prestaciones que ofrecía Rogerinho. El brasileño, con la facilidad que tiene para tratar el balón con su zurda, restó efectividad a los movimientos de presión del Xerez.

El partido se desarrolló en buena parte de su totalidad en el centro del campo y allí creció la figura de Garai, anclado como pivote defensivo justo delante de la zaga y efectivo en la tarea de destrucción. Dentro de un juego intenso, los equipos fueron perdiendo precisión y, después de unos instantes iniciales prometedores, el encuentro se perdió en las acciones cuerpo a cuerpo, con mucho choque.

Juego de batalla pero sin sobresaltos en los primeros 25 minutos. Para romper el exceso de tranquilidad, Mena aprovechó la pasividad de la zaga isleña y llegó libre de marca al lateral derecho del área pequeña de Álvaro. El delantero prefirió centrar atrás y Edu Moya apareció para enviar el balón por encima del larguero con apuros.

El Tenerife decayó y en una franja final de 20 minutos pasó sus peores momentos. El Xerez ganó presencia y con continuos robos de balón llegó hasta en tres ocasiones con claridad al área blanquiazul. No obstante, en los momentos críticos llegó una gran oportunidad para Rogerinho, que no supo culminar un magnífico contragolpe que le dejó sólo ante Unanua. Al igual que ocurriera la pasada semana ante el Levante, estrelló el balón en el cuerpo del portero.

El Xerez intensificó su asedio (Edu Moya tuvo que sacar el balón casi bajo palos cuando ya se esperaba el 1-0 a los 36 minutos) y el Tenerife delegó sus aspiraciones ofensivas en las figuras de Martín Posse (casi desaparecido y quizás arrastrando aún las molestias físicas en su abductor) y Keko. Precisamente el delantero catalán gozó de otra magnífica oportunidad para hacer el 0-1 a los 40 minutos, pero, después de unos movimientos cargados de calidad que le dejaron delante del meta local, falló lo más fácil. El cuadro de David Amaral sufrió mucho en las últimos 20 minutos de la primera mitad, pero también tuvo para sí las acciones más claras.

El choque se tranquilizó en el inicio del segundo tiempo y poco a poco regresó el equilibrio. El Xerez no pudo mantener el mismo ritmo y las ocasiones no se dieron en los primeros 15 minutos. Pero el Tenerife volvió a dar un paso atrás y la presencia de los locales cerca de Iglesias fue cada vez más insistente. Así, Mena apareció en el área blanquiazul, a la derecha de Álvaro, y su disparo supuso el primer susto de esta mitad.

Como si tuviera calco, el partido volvió a romperse a mediados de este período. El Tenerife perdió consistencia en el centro del campo y los defensas comenzaron a ser superados por las acometidas del rival. El Xerez tampoco ofreció dosis de calidad, pero con latigazos aislados hizo mucho daño. El más activo fue Mena, que otra vez estuvo cerca de hacer el 1-0.

Curiosamente, como ya ocurriera en los primeros 45 minutos, las ocasiones más claras fueron para el Tenerife. Ismael, que con su entrada dio un mayor empuje a su equipo, pudo haber marcado para los suyos en dos acciones que rara vez se le repetirán de manera tan ventajosa. En la primera, con el portero ya vencido, mandó el balón por encima del larguero después de un centro desde la derecha. Ya en el tiempo de descuento, en otra oportunidad inmejorable, el grancanario no acertó con el remate y se fue al suelo cuando encaraba al meta rival. En esta misma acción, Barata espera libre de marca para empujar sin dificultades el balón a la red.

El brasileño fue otro de los jugadores que ayudó a revolucionar a su equipo en el último cuarto de hora. Tanto fue así, que, metido en una fase de agobio por parte local con ocasiones puntuales pero peligrosas, el Tenerife logró voltear la situación y dejar al Xerez con el susto en el cuerpo después de unos últimos minutos de descaro local. Los instantes finales se desarrollaron sin patrón alguno y si la victoria no cayó para ningún lado es porque estos dos equipos están condenados a vivir anclados en el empate. Lo de ayer es contundente: en un partido de numerosas y claras ocasiones de gol, 0-0.

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