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Rabat asegura haber evitado en dos años que emigraran a Europa 70.000 personas

El presidente primero de la Corte Suprema de Marruecos, Driss Drahak, salió ayer al paso de las críticas por el escaso control que ejerce Marruecos sobre sus fronteras y pidió un cambio de la mentalidad de "obsesión por el peligro migratorio" por otra que "dé una solución global al desarrollo social y económico"
EFE, S/C de Tenerife
24/oct/03 21:31 PM
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El presidente primero de la Corte Suprema de Marruecos, Driss Drahak, dijo ayer que su país realiza "un esfuerzo extraordinario" para combatir la inmigración ilegal y prueba de ello es que en sólo dos años ha detenido a más de 40.000 extranjeros y casi 29.000 compatriotas por este motivo.

Así lo indicó Driss Drahak en la conferencia de clausura de la cumbre que se ha celebrado en Canarias sobre Extranjería e Inmigración, organizada por el Gobierno regional y el Consejo General del Poder Judicial, y en la que aseveró que la cooperación es "una necesidad absoluta".

Drahak manifestó que en su momento Europa cerró los ojos a la inmigración irregular porque necesitaba mano de obra extranjera, pero después de la crisis del petróleo de 1973 la llegada de extranjeros indocumentados co-menzó a convertirse "en un problema en el sentido más amplio".

El presidente de la Corte Su-prema de Marruecos dijo que Rabat espera de España que le a-yude en esta materia y que sea "su voz, su defensor y su abogado" ante la Unión Europea, pero señaló también que hay que revisar "la forma de dialogar", de manera que se evite "una obsesión por el peligro migratorio" a cambio de una solución global para el desarrollo social y económico.

Aunque "desde el punto de vista mediático" se hace hincapié en la importancia de la llegada de inmigrantes a Europa a través del estrecho de Gibraltar, el magistrado destacó que esta vía sólo es utilizada por el 15% de los africanos.

En 1991 se detectaron 477 pateras, mientras que en el año 2000 esta cifra fue de 19.126, detalló Drahak, lo que demuestra que este fenómeno "ha tomado una aceleración muy grande".

Entre 1994 y 2000 se multiplicó por cuatro el número de africanos que arribó a las costas europeas y explicó que la cifra de repatriados pasó de 1.558 en 1989 a 23.840 tres años después.

Marruecos se enfrenta cada año "a la amenaza de tener cada vez más africanos" en su territorio con este fin, dijo Drahak, quien precisó que entre enero y mayo de este año se ha expulsado de la frontera marroquí a 4.717 extranjeros y sólo en 2001 se desarticuló a un total de 224 bandas organizadas dedicadas al tráfico de personas.

Además, entre 1989 y 2002 se contabiliza en más de 10.000 el número de personas ahogadas o desaparecidas en el mar, lo que ha convertido al estrecho de Gibraltar "en un cementerio terrible".

Aseguró que Marruecos ha hecho mucho esfuerzo por controlar la emigración ilegal desde sus fronteras y ha endurecido su legislación en este ámbito, con penas de cadena perpetua para el tráfico de personas y de hasta 20 años de reclusión en general.

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