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El hijo mayor de la parricida de Murcia oyó a sus hermanos pedir ayuda


EFE, Murcia
28/oct/03 10:22 AM
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José Carlos R.G., el hijo mayor de Francisca González, a la que se juzga en la Audiencia Provincial de Murcia por el asesinato de sus hijos de seis y cuatro años, dijo al declarar esta tarde como testigo que escuchó a sus hermanos pedir socorro la noche del crimen, "pero no creí que estuviera ocurriendo algo así".

Este joven, que tenía 14 años cuando ocurrieron los hechos, en enero de 2002, añadió que "escuché a uno de mis hermanos decir que no podía respirar, y mi madre le dijo que no pasaba nada, que se pusiera boca abajo".

Asimismo, dijo que Francisca González, ante los gritos de socorro del niño le pidió a éste que "le soltara el pelo y que se diera la vuelta de una vez". Al preguntarle las acusaciones el motivo por el que no entró en el dormitorio de la madre para ver lo que ocurría, el testigo, que declaró desde un despacho de la Audiencia por videoconferencia, comentó que "no lo hice porque pensé que era una de las veces en que mi madre les pegaba".

Comentó asimismo que a primeras horas de la mañana cuando ya se había cometido el doble crimen, Francisca le pidió que fuera a comprar tabaco, a lo que le contestó que los bares estaban aún cerrados, y "al preguntarle por mis hermanos me contestó que estaban durmiendo".

Por su parte, José Ruiz, esposo de la procesada, que declaró igualmente como testigo, dijo al jurado que la juzga en la Audiencia Provincial de Murcia que "las relaciones con mi mujer eran regulares, porque había discusiones debido a que es muy celosa".

A preguntas de las acusaciones y de la defensa, declaró que consumía cocaína con la presunta parricida, "aunque de forma esporádica" y que también participó en relaciones de cambio de pareja, "pero sugeridas por ella".

José Ruiz admitió haber pegado a su mujer "una o dos veces", así como haberle enviado mensajes con textos obscenos a lo largo de varios días cercanos a la fecha en que se produjo el parricidio.