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Precintados los contenedores de pilas en la calle por falta de control

Los recipientes instalados por algunos ayuntamientos canarios para recoger las baterías usadas han quedado fuera de servicio porque, entre otras cuestiones, la administración autonómica sólo se hace cargo de la red pública.
T. IZQUIERDO, Tenerife
29/oct/03 21:44 PM
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Los dos ayuntamientos canarios que han decidido poner en práctica un modelo de recogida de pilas desde la vía pública han sido los de Santa Cruz y Las Palmas, cuya evolución ha contrastado con el funcionamiento de la red pública puesta en marcha por la Viceconsejería de Medio Ambiente, que mediante una concesión garantiza que cada año se retiren de los 87 municipios canarios unas 80 toneladas de pilas.

El Gobierno Canario no ha querido asumir el coste de la recogida de las pilas de los recipientes instalados en las calles de las dos capitales "ante la falta de un modelo de gestión para esta labor", y porque "estos depósitos no ofrecían todas las garantías necesarias para el almacenaje", señaló la viceconsejera de Medio Ambiente, Milagros Luis Brito. La representante del departamento autonómico reconoció que la gestión de los residuos peligrosos como es el casos de las pilas, es una competencia autonómica desde finales de 2000, por lo que se ha establecido un red en ocho islas del Archipiélago que está compuesta por 3.500 puntos de recogida.

No obstante, Milagros Luis Brito indicó que en los casos concretos de las dos capitales se decidió ofrecer a los ciudadanos la posibilidad de depositar las pilas usadas en plena vía pública, mediante unos paneles que además de prestar este servicio, también desempeñan la función de soporte publicitario. La viceconsejera apuntó que a pesar de que la gestión del contenido de estos recipientes correspondería a la Comunidad Autónoma por tratarse de un residuo peligroso, no quedó definido por parte de las corporaciones locales quién era era el responsable de su retirada. Por ello, señaló que la decisión de su precintado "quizás obedece a que la gestión y control de los mismos es mala, y a que la falta de seguridad ha obligado a dejarlos fuera de servicio".

Milagros Luis Brito comentó que en los puntos de recogida que ha establecido el Gobierno Canario los recipientes no entran en contacto con el agua en caso de lluvia, como ocurre con los habilitados por los ayuntamientos. Por este motivo, la viceconsejera indicó que estos recipientes ubicados en la vía pública "representan un alto grado de corrosión, con las consiguientes pérdidas de líquido y el riesgo de contacto de los usuarios, y un modelo como éste", a juicio de Milagros Luis Brito, "no se puede seguir gestionando así".

No obstante, aseguró que la red pública garantiza la recogida y reciclado de 80 toneladas al año.