Sucesos

Cinco policías nacionales han sufrido lesiones en los calabozos de los juzgados

El SUP considera "mínimas" las garantías de seguridad en el traslado, custodia y puesta a disposición judicial de los presos y detenidos en las dependencias judiciales debido al déficit de agentes que sufre Tenerife. Esta escasez repercute directamente en la seguridad física de los funcionarios policiales.
P. FUMERO/N.DÍAZ, S/C de Tfe
30/oct/03 10:22 AM
Edición impresa

El Sindicato Unificado de Policía (SUP) denunció ayer que cinco funcionarios policiales han sufrido agresiones en el desarrollo de sus funciones en los juzgados de Santa Cruz de Tenerife, debido al déficit de efectivos que padece el Cuerpo.

Por ello, el sindicato mayoritario del Cuerpo Nacional de Policía exigió mayor presencia policial en las tareas de traslado de presos y detenidos a los juzgados, custodia en los calabozos y puesta a disposición judicial.

Los representantes sindicales, que consideran insuficientes las medidas de seguridad que se ponen en marcha en estos servicios, detallaron que a los mismos se han destinado hasta tres funcionarios, frente a la media de quince presos y detenidos diarios que hay que trasladar al edificio judicial.

Esta escasez de recursos humanos hace que en muchas ocasiones un funcionario se tenga que quedar solo en los calabozos, mientras que el resto lleva a los acusados ante los diferentes tribunales.

Amotinamiento de menores

Dichas situaciones son las que aprovechan los reos para montar pequeños motines en las celdas, que en varias ocasiones han concluido con el policía nacional encargado de su custodia lesionado, debido, sobre todo, a su inferioridad numérica.

En concreto, los representantes del SUP denunciaron que el pasado mes de julio sufrieron lesiones tres policías, mientras que el 24 de octubre fueron dos los agentes agredidos. A uno de ellos llegaron a romperle la nariz, mientras que los demás sufrieron heridas. Estos actos de rebeldía, según la organización sindical, son protagonizados principalmente por menores de edad.

Por todo ello, el SUP reinvindica una mejora en las condiciones de seguridad de los funcionarios policiales que desarrollan esta labor, pues desde su punto de vista ahora son "manifiestamente insuficientes".

Además, considera que, por motivos de seguridad, en los traslados de presos violentos o peligrosos debe haber un policía por cada uno de ellos, ratio que normalmente no se cumple.

Los representantes de los trabajadores critican que, para dicha labor, a veces se llega a detraer hasta tres radiopatrullas y funcionarios de otros servicios, lo que reduce de la operatividad en las calles de este Cuerpo.