Actualidad
LO ÚLTIMO:
Cuatro heridos en un ataque con cuchillo a una escuela en Oslo leer

La muerte está rodeada por un volumen de negocio que sigue estando "muy vivo"


COLPISA, Madrid
1/nov/03 14:14 PM
Edición impresa

COLPISA, Madrid

La ciudad más cara para morirse y descansar bajo tierra es Barcelona (3.298 euros), seguida de Ciudad Real (3.264 euros, si bien el nicho es a perpetuidad). En Madrid cuesta 2.925 euros, y en Santa Cruz de Tenerife 1.922, de las más baratas, si se estima que la media es de unos 2.100 euros.

Para hacer este informe la OCU visitó 79 empresas funerarias, tanto privadas como con participación pública, de 21 ciudades españolas. Si en vez enterrar el cuerpo se incinera, las tarifas varían. Salvo en municipios muy concretos, como Tarragona y Madrid, su coste es similar o incluso superior a la inhumación en un nicho temporal.

La ciudad más cara para incinerar a un fallecido sigue siendo Barcelona (3.210 euros), seguida de Oviedo, 2.687 euros.

Los servicios funerarios son caros. La información que se facilita a los familiares es pésima. Las diferencias en los costes de enterramiento o incineración entre ciudades responden a prácticas abusivas de los ayuntamientos o de las empresas privadas.

Los directivos y empleados se aprovechan del estado emocional de los familiares, quienes "no prestan atención a lo que tienen que abonar". Estas son algunas de las contundentes conclusiones a las que ha llegado la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en un estudio sobre funerarias y cementerios españoles.

Un sepelio digno cuesta -por término medio- alrededor de 2.300 euros. Esta cifra incluye un servicio funerario completo, es decir, traslados, gestiones, féretro, tanatosala, una corona de flores e inhumación en un nicho temporal. "En los precios de los féretros es donde más cuidado hay que tener; ahí meten unas clavadas importantes", advirtió el jefe técnico del informe, Javier Arranz, quien señaló que en este tipo de servicios nadie protesta.