Internacional

Mueren 15 soldados de EEUU en el ataque a un helicóptero

Las tropas norteamericanas sufren una pesadilla desde que terminó la guerra en Irak. Ayer padecieron el derribo de un helicóptero que trasladaba a tropas de permiso. Además de las víctimas mortales, hay que sumar 21 heridos.
EFE, Bagdad
3/nov/03 21:55 PM
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Al menos quince soldados estadounidenses, de permiso, murieron ayer, domingo, al oeste de Bagdad, tras ser derribado por insurgentes el helicóptero que los transportaba, y pocas horas después soldados de EEUU fueron atacados en una aldea próxima.

El helicóptero, del modelo "Chinook-47", que prestaba apoyo logístico a la 82 División Aerotransportada, se estrelló en una plantación de maíz al ser alcanzado por uno de los dos cohetes disparados desde tierra.

Otros 21 militares resultaron heridos al estrellarse el aparato, en el que viajaban un total de 36 personas, incluidos los cinco miembros de la tripulación.

El helicóptero derribado volaba cerca de otro "Chinook-47" en dirección al aeropuerto de Bagdad, desde donde salen los aviones militares, que entre otros servicios, llevan y traen a los soldados destacados en Irak. En las proximidades del lugar donde se estrelló el aparato y mientras el personal estadounidense recogía los cuerpos de las víctimas, varias decenas de campesinos celebraban el ataque contra las fuerzas de Estados Unidos. El proyectil fue disparado con una lanzadera, y, según indicaron fuentes militares, al parecer impactó en la parte posterior del "Chinook-47", helicóptero provisto de doble rotor.

Apenas dos horas después de que el helicóptero fuera derribado, desconocidos dispararon dos cohetes contra dos carros de combate estadounidenses que protegían la comisaría de policía de Abu Ghraib, al este de Bagdad y en la carretera en dirección a Faluya.

Varios testigos indicaron que tres soldados resultaron heridos en el ataque, al que las tropas respondieron abriendo fuego a discreción contra los edificios situados frente a la comisaría y tres vehículos civiles, incluido un minibús de transporte público.

Atentado contra civiles

Al día más sangriento de las posguera hay que añadir otras dos víctimas civiles, se trata de norteamericanos que trabajaban para el Pentágono. Estos fallecimientos, así como otro herido, se produjeron al estallar una bomba colocada bajo su vehículo, en una carretera de la ciudad iraquí de Faluja, a unos 50 kilómetros al oeste de Bagdad. Los tres hombres trabajaban en un programa destinado a destruir armas encontradas en Irak.

El número de bajas de soldados asciende ya a 138, mientras que las fuerzas estadounidenses son atacadas unas 36 veces al día, lo que ha llevado a la Autoridad Provisional de Irak a plantearse un nueva estrategia en la seguridad.