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EDITORIAL

Artículo especial de Miguel Zerolo
HOY HACEMOS
9/nov/03 14:14 PM
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más breve nuestro Editorial, nuestro pensamiento sobre la situación en que se encuentran Santa Cruz, Tenerife y las Islas Canarias, simplemente para no cansar a los lectores sobre temas que muy a nuestro pesar están vigentes todos los días, incluidos domingos y festivos. Tenerife atraviesa momentos de graves dificultades porque se le está aplicando una política injusta, desequilibrada, por parte de cerebros que todo lo calculan muy bien para su beneficio. Es decir, que sólo tiran para Gran Canaria, cerebros que maltratan a Tenerife o que son "tragaperras", o las dos cosas.

De seguir como vamos, mal vamos a ir, "proa al marisco", como dicen los magos, mientras Las Palmas, G. Canaria y sus islas satélites prosperan que da gusto.

Antes de acabar, vamos a recordar al presidente del Gobierno de Canarias, Adán Martín, en quien aún seguimos confiando, que equilibre las inversiones, y lo demuestre, para que Tenerife reciba, tanto en infraestructuras como en sanidad, lo que merece, por lo que llora. No olvidemos las muertes ocurridas en el transcurso de las listas de espera. Ya es hora, caray. El tinerfeño, como el personaje del mago de nuestro columnista Andrés Chaves, no es tonto y se las sabe "cobrar".

Acabamos. Ponga fin, señor presidente, a la trastada informativa de las televisiones públicas en Canarias, al atropello que se está cometiendo con Tenerife, con Santa Cruz especialmente, o los votos se esfumarán o se irán irremediablemente para Las Palmas. Deje las estrategias para tiempos de bonanza tinerfeña. Por ahora, aplique la política de los hechos consumados, con la que tan bien le ha ido a la "fraterna" isla de enfrente; sin temor, porque usted y los tinerfeños hemos ganado las elecciones.

Ponemos fin, dijimos, para dar cabida al artículo del alcalde de Santa Cruz, Miguel Zerolo, que compartimos de arriba a abajo, en sus aspectos políticos y de reivindicaciones para Santa Cruz, Tenerife y nuestra provincia; el que sigue y el que publicamos el domingo pasado, salvo en lo referente a Unelco. El artículo de ayer, sábado, de nuestro colaborador Emilio Racionero pone las cosas en su sitio en este aspecto.

Y ojalá que salgamos de esta catatonia política, palabras utilizadas ya por Zerolo.

Contra el silencio

HACE ALGÚN TIEMPO preguntaba, en una carta abierta, dónde estaba ATI. Y me lo pregunté en aquel entonces, porque las veía venir. Les explico. Hace bastante que me he dado el gusto de decir, dentro y fuera de la política, sencillamente lo que pienso. En aquellos días creí que se estaba postergando la figura de Adán Martín como candidato a la presidencia del Gobierno por Coalición Canaria; que algunos estaban mercadeando con el poder sin darse cuenta de que Adán Martín es Tenerife y que ni a esta isla ni a su político más significativo se le podía dar la espalda por segunda vez. En algunos sectores, ni aquella pregunta ni el espíritu que estaba detrás de ella sentó demasiado bien. Con el tiempo, la extraordinaria prudencia de Adán, su honradez y su prestigio político, se impusieron a las conspiraciones y le llevaron a la candidatura de los nacionalistas, primero, y a la presidencia, después. Quiero creer que también le ayudó el peso de Tenerife y de los tinerfeños en la política canaria.

Por aquel entonces ?época de conversaciones, promesas y otras quincallas? le dije a Román Rodríguez lo que pensaba, clara y abiertamente. Que Adán Martín, por muchas razones, debía ser el candidato de CC. Esa franqueza de entonces me permite hoy sentarme con Román Rodríguez y mirarle a los ojos desde el mutuo respeto y la convicción de que personas como él son necesarias en nuestro proyecto político. Otros no pueden. Acaso no le dijeron lo mismo que le dijimos los que hemos sido y seremos políticos leales a Tenerife, a Canarias y a Adán Martín.

Hoy, cuando vuelvo a repetir que Tenerife se está quedando dormida en los viejos laureles, en esos mismos ambientes se vuelve a sentir cierta incomodidad. Y así se hacen lecturas propias de quienes hoy están con éste y mañana con aquél; lecturas de oportunidad en políticas de oportunismo. Quienes entramos en este proyecto por Tenerife y desde Tenerife para Canarias ?que somos muchos? no vamos a callar más. Ni a comulgar con ruedas de molino. Tenerife tiene que despertar de su letargo, de su conformismo, de su somnolencia. Hay que hablar, antes que guardar silencio. Tenemos que exigirnos a nosotros mismos el máximo de todas nuestras esperanzas y ambiciones. Tenemos que decir lo que creemos y lo que creemos que debe hacerse por el interés de esta tierra, más allá de la política coyuntural de la imagen y el populismo. Y si luego nos tenemos que ir, pues nos vamos. Pero de ninguna manera debemos seguir tragando en silencio que se vayan dinamitando las grandes obras de esta isla;el nuevo puerto de Granadilla, la reconversión del puerto de Santa Cruz, el tren y el tranvía, la segunda pista del Reina Sofía, el cierre del anillo insular... No podemos consentir que el monopolio de Endesa/Unelco corte la energía eléctrica a nuestras industrias y zonas turísticas cuando le dé la real gana a sus máximos responsables (conocidos en su casa a la hora de almorzar). No podemos consentir en silencio que la influencia de los poderes económicos y empresariales se estén realizando en Las Palmas de Gran Canaria y a través de alguno de sus políti cos, afectando a cuestiones estratégicas para estas islas como son el suministro energético y las grandes inversiones de futuro. No podemos seguir sin reclamar las grandes políticas que necesitan Santa Cruz y Tenerife. Y esas no son decisiones de gobierno, sino actitudes que emanan desde todo un colectivo social que generan comportamientos, políticas e influencias decisivas en el desarrollo y el progreso.

Desde el Cabildo y desde esta Capital tenemos que hacer sentir la voz de nuestra tierra. Y lo hace Ricardo Melchior. Y lo haré yo, le pese a quien le pese. Pero hace falta, además, que la sociedad civil de Tenerife se vuelva a poner en marcha para recuperar el espíritu de superación, el ánimo de logros, el dinamismo empresarial y el peso del discurso político en el conjunto de Canarias. Eso es lo que he dicho. No he dicho más. Ni he dicho menos.

Ocurre, sin embargo, que cuando desde Gran Canaria un significado líder opina en el sentido de anunciar logros posibles para su isla, no es más que la inexorable lógica de la coherencia con la gente que representa. Cuando se hace desde Tenerife, desde algunos nichos de esta misma isla se nos reprochan las palabras, se nos pide prudencia y se nos exhorta al silencio. Ese silencio en el que trabajan los sepultureros.

Confieso que me agrada saber que molestamos. Me gusta saber que cuando se mueve Tenerife a algunos se les aprieta el cuello de la camisa. Quiere decir que estamos en el buen camino.

* Alcalde de Santa Cruz y diputado al Parlamento de Canarias

por Tenerife