Tenerife Norte

La ladera de Martiánez quedará protegida como zona arqueológica

El Cabildo insular incoa expediente de Bien de Interés Cultural para el acantilado portuense con el fin de proteger al máximo su riqueza histórica y sus múltiples valores naturales.
EL DÍA, Puerto de la Cruz
9/nov/03 18:45 PM
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La Comisión Insular de Patrimonio Histórico ha decidido incoar expediente de Bien de Interés Cultural (BIC) a favor de la ladera de Martiánez, en el Puerto de la Cruz. El enclave quedará protegido bajo la categoría de zona arqueológica, dada la gran importancia de los yacimientos del lugar, que hasta ahora han sufrido diversos expolios.

Con la medida se intentará evitar los usos inadecuados que se dan en la ladera, como la escalada que se practica de forma "indiscriminada" en la cueva que presenta canales y cazoletas. La comisión considera que la riqueza arqueológica y los valores naturales del lugar requieren una máxima e inmediata protección, por lo que ha respaldado la petición de BIC propuesta hace años.

El área declarada Bien de Interés Cultural coincide con la parte menos degradada del acantilado. En su zona superior linda con el paseo marítimo que va desde El Tope hasta los hoteles Bellavista y Semiramis, mientras que en el límite inferior se ajusta a la carretera del Este, en la zona del famoso túnel, y llega desde la escalinata que conecta el cauce del barranco Martiánez con la urbanización La Paz.

El consejero insular de Cultura, Miguel Delgado subrayó ayer la importancia histórica de la ladera y recordó que desde los años 40 del pasado siglo existen testimonios documentales y materiales sobre la presencia de vestigios arqueológicos en las cuevas naturales del acantilado, restos complementados en las últimas décadas con nuevos descubrimientos.

Siete cuevas clasificadas

Durante las labores de prospección realizadas por los técnicos insulares para elaborar un inventario arqueológico del paraje se registraron diversas cuevas de habitación de considerables dimensiones, otras de enterramiento y abundantes restos esparcidos por todo el acantilado. Hasta ahora, se han registrado siete enclaves arqueológicos.

La ladera se configura como un potente acantilado costero, creado mediante el apilamiento de sucesivas coladas basálticas y niveles de prioclastos, junto con algunas capas de almagre correspondiente a antiguas paleosuelos, formados en períodos de calma eruptiva. La acción del mar erosionó la base y perfiló la forma del acantilado, si bien ahora se encuentra fosilizado por las corrientes del barranco de Martiánez y por las distintas obras de urbanización.

Las administraciones públicas han tratado en los últimos años de recuperar este enclave. Entre otras iniciativas, se ha desarrollado una escuela taller para jóvenes que han limpiado, adecentado y plantado nuevas especies vegetales en el acantilado.