Sucesos

Cuatro años y medio y dos y medio para dos extorsionadores del sur de Tenerife

Los hechos comienzan entre diciembre de 2001 y febrero de 2002 cuando los tres acusados amenazaban, pegaban y extorsionaban a empresarios ingleses asentados en la zona turística. Algunas de las víctimas declararon haber recibido palizas si no pagaban la "protección". Crearon un grupo paralelo a Derbah.
EL DÍA, S/C de Tenerife
9/nov/03 10:23 AM
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El Juzgado de lo Penal número Cuatro de Santa Cruz de Tenerife ha condenado a Michael W.S. por un delito de lesiones a dos años y un mes de prisión, por una falta de amenazas al pago de una multa de 30 euros y por otro delito de extorsión a dos años y medio de cárcel tras haber solicitado dinero a empresarios del sur de la Isla a cambio de "protección", entre 2001 y 2002.

Asimismo, condena al otro acusado, Richard W., como autor de un delito de extorsión a dos años y medio de cárcel.

Los procesados deben indemnizar al testigo protegido número 88 en la cantidad de 1.800 euros.

El tercer imputado, Richard L.J., ha sido absuelto de los delitos que le imputaba el fiscal.

El Ministerio Fiscal solicitó en su día un total de 60 años de prisión al considerar a Michael W.S., a Richard L.J. y a Richard W. autores de delitos de lesiones, amenazas y extorsión a empresarios de nacionalidad inglesa con negocios en el Sur de Tenerife, entre diciembre de 2001 y febrero de 2002.

Los hechos probados

Según la sentencia, el acusado Michael W.S. se personó el día 18 de febrero de 2002, sobre las seis de la tarde, en el bar Caddy Shack, sito en el Golf del Sur de San Miguel de Abona y, con ánimo de menoscabar a la persona identificada como el testigo protegido número 91, le propinó un golpe en la cabeza con una bola de billar que portaba, causándole una herida contusa en la zona parietal derecha del cuero cabelludo, que precisó diez puntos de sutura, quedándole como secuela una cicatriz de cuatro centímetros, oculta por el cabello. Seguidamente, Michael W.S. cogió un cuchillo para untar mantequilla de la cocina y lo exhibió ante la persona agredida sin que llegara a utilizarlo.

El testigo protegido número 91 renunció a ser indemnizado.

Por otra parte, entre diciembre de 2001 y febrero de 2002, los acusados Richard W. y Michael W.S. exigieron a la persona identificada como testigo protegido número 88 el pago de cantidades periódicas a cambio de lo que aquellos denominaban "protección", llegando a pagar 300 euros semanales en seis ocasiones distintas por miedo a que se hicieran realidad las represalias anunciadas por los dos acusados.

Michael W.S. reconoció las lesiones que le produjo al testigo protegido número 91, durante la vista oral, así como las amenazas al número 88 y los informes médico forenses. Todo ello queda plasmado en las denuncias presentadas por el número 91, el día 18 de febrero de 2002 y del número 88, el 6 de marzo de 2002. A partir de los reconocimientos fotográficos realizados se inició la investigación. Las acciones de Michael W.S. consistieron en personarse en el bar Caddy Shack para pedir explicaciones. Pese a la versión que dio el acusado, en el texto legal se dice que "de las manifestaciones de Michael W.S se desprende, junto a otras pruebas, se aprecia que junto a otras personas, entre ellas el otro acusado, Richard W., se dedicaba a extorsionar a empresarios ingleses de la zona sur de la Isla teniendo como rivales a otro grupo liderado por "Marco" y "Beni".

La videoconferencia desde la Biblioteca del Palacio de Justicia de Santa Cruz de Tenerife con dependencias judiciales británicas en Durham donde debía comparecer el testigo protegido número 89 se tuvo que suspender ante su incomparecencia.

Una parte de los beneficios

El testigo protegido número 88 declaró ante la Policía que su actividad profesional consiste en organizar fiestas para turistas ingleses y que recibió una llamada de los acusados Michael W.S. y de Richar W. donde le exigieron la entrega de dinero a cambio de un servicio de "protección". Ante dichas coacciones, el afectado accedió al pago llegando a abonar entre 300 y 700 euros semanales, habiendo realizado al menos seis entregas de dinero a los acusados.