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Guinea se niega a repatriar inmigrantes porque Tenerife retiene a una menor

El gobierno del país africano no firma convenios con España mientras la niña, que consideran "raptada", no sea entregada a su madre, que vive en la Isla desde el año 2001. Desde entonces han venido tres delegaciones diplomáticas para reclamarla. La pequeña está acogida en una casa particular.
DORY MERINO, Tenerife
9/nov/03 22:16 PM
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El Gobierno de Guinea Conakry se niega a negociar con España acuerdos de repatriación y de extradición de inmigrantes mientras no sea entregada a su familia una niña de su nacionalidad que "está raptada" en Tenerife, según define el gobierno guineano la situación después de haber enviado tres delegaciones para solicitar que la menor viva con su madre, según fuentes acreditadas.

La madre lleva dos años en la isla intentando recuperar a su hija, sin conseguirlo hasta el momento.

Esta situación contrasta con las declaraciones realizadas durante esta semana por los representantes del Gobierno autónomo, Adán Martín y Águeda Montelongo, que se han manifestado a favor de la reagrupación familiar de los menores inmigrantes acogidos en Canarias, "estudiando caso a caso", según señalaron los representantes del Ejecutivo autónomo.

Tal y como relató a EL DÍA con ayuda de un traductor la madre de la menor, la historia de Djalikatou Diallo, guineana, cercana a cumplir los 9 años de edad, comenzó hace apenas un lustro.

Su padre, guineano, la trajo con él cuando se trasladó desde Guinea a vivir en Tenerife, "con la intención de darle un futuro mejor".

A los pocos meses de inscribirla en un colegio privado de la capital, el padre de la niña, que nunca se había casado con su madre, buscó pareja en Tenerife.

En poco tiempo, la menor presentaba síntomas de malos tratos, hasta tal punto que estuvo ingresada en un centro hospitalario durante 28 días, tal y como explicaron fuentes de la acogente con la que vive en la actualidad, que procedió a hacerse cargo de la menor al comprobar la situación en la que se encontraba la niña, máxime, teniendo en cuenta que en esos momentos el padre ingresó en prisión y cumplió condena acusado de delitos contra la salud pública.

En busca de la familia

La persona que solicitó a la Dirección General del Menor hacerse cargo de la menor asegura que tenía rotura de cúbito y radio producida por golpes cuando fue ingresada en el centro hospitalario.

En vista de los hechos, el Go-bierno de Canarias entregó la custodia de la pequeña a la solicitante, mientras se pudiera encontrar a su familia.

En ese momento, la cónsul de Guinea en Canarias acudió a dicho organismo gubernamental para solicitar la repatriación de la niña, pero la Delegación del Menor puso como condición que viniera su madre a buscarla.

En julio de 2001, Adama, así se llama la madre, que hora tiene 26 años, abandonó su salón de peluquería y su tienda de costura y salió de su país con la intención de recoger a su hija de apenas cinco años. Además de no conseguirlo, al mes de permanecer en la isla recibió un aviso de la Policía de que iba a ser expulsada de Tenerife.

Desde entonces, el Gobierno ha enviado tres delegaciones diplomáticas para reclamar a su ciudadana guineana, manifestando que mientras no se lleve a cabo, Guinea no tramitará ningún acuerdo de repatriación y extradición de inmigrantes con España.

Como no hay respuesta por parte del gobierno español, Guinea ha dictaminado que la menor está "raptada" en Tenerife, según señalaron a este periódico fuentes gubernamentales.

Asimismo, Adama asegura que durante estos años, su familia le está enviando dinero para que pueda mantenerse en Tenerife, máxime cuando no puede trabajar por carecer de permiso de residencia.

Adama se casó el pasado viernes en los juzgados de la capital con Marcel Kalier, guineano de 35 años, hijo de un diplomático de su país en Europa.

Tal y como relató a este periódico el abogado que lleva el caso de Adama, que es el mismo que defendió la causa del progenitor de la niña, no se ha encontrado ningún impedimento para celebrar este matrimonio porque Adama nunca estuvo casada. Ella es musulmán, pero Marcel es católico.

Pleito

Mañana, lunes 10 de noviembre, se celebrará el juicio para resolver el contencioso que se ha establecido entre la acogente y el país de Djalikatou Diallo. La primera sesión quedó inconclusa, el pasado julio, después de estar ocho horas en la sala en presencia del juez.

En la vista de mañana se dará cuenta, entre otras cosas, de las tres pruebas que estaban pendientes: la exploración de la niña, conocer cómo regula el derecho guineano la patria potestad y saber por la prueba del ADN si Adama es la madre biológica de la menor.

El abogado aseguró que la úl-tima ha dado resultado positivo.