Actualidad

Al menos 17 muertos y 122 heridos en un atentado registrado en Arabia Saudí

El acto terrorista se produjo contra una zona residencial de Riad y todos los datos manejados por el Gobierno saudí indican que es producto de opositores vinculados a la red de Al Qaeda y al terrorismo internacional. En un primer momento se especuló con que el objetivo fueran miembros de la Casa Real.
AGENCIAS, Dubai
10/nov/03 14:14 PM
Edición impresa

Al menos 17 personas, entre ellas cinco niños, murieron en el atentado contra un complejo residencial perpetrado en un suburbio del oeste de Riad en la noche del sábado por un kamikaze, según el último cómputo oficial de víctimas facilitado anoche por la cadena de televisión estatal saudí

En un comunicado divulgado por la agencia oficial de noticias local SPA, el Ministerio saudí de Interior detalló que los fallecidos son ciudadanos del Líbano, Egipto (una familia formada por los padres y dos hijos), Sudán y la propia Arabia Saudí, y que entre ellos hay cinco niños.

La fuente añadió que únicamente 25 de los heridos permanecen aún hospitalizados y que las investigaciones sobre lo ocurrido están prácticamente acabadas, y que sus resultados serán revelados en breve a través de un comunicado oficial.

Las cifras oficiales no coinciden, sin embargo, con declaraciones de responsables saudíes que pidieron no ser identificados y fuentes diplomáticas, que disparan la cifra de víctimas mortales hasta casi una treintena.

El embajador del Líbano en Riad, Ahmad as-Shamat, dijo que su país todavía no tiene noticia de tres miembros de una misma familia, a los que se busca entre los cascotes. Fuentes en Líbano dieron por muertos a una madre y sus dos hijos de esta nacionalidad.

Desde que al filo de la madrugada del sábado tres explosiones alteraran la calma en la capital saudí, las autoridades del reino han impuesto la ley del silencio y ha impedido a los periodistas acceder al lugar de los hechos.

Unicamente las cámaras de la televisión nacional saudí han mostrado el complejo residencial Muhyia, en el oeste de la capital, que quedó en gran parte destrozado.

Las dantescas imágenes permitían comprobar como varias decenas de chalés habían quedado total o parcialmente derruidos, como ardían varios vehículos, además del trabajo de las palas excavadoras y los equipos de rescate.

Al principio se especuló con la posibilidad de que el atentado tuviera como objetivo a miembros de la Casa Real saudí, que son propietarios de viviendas en la zona, pero después se informó de que ha afectado a hogares de familias italianas, alemanas, francesas y también a ciudadanos de distintos países árabes.

Enfrentamientos

El atentado es el colofón a una sangrienta semana en Arabia Saudí, donde se han repetido los enfrentamientos entre la Policía local y activistas de la oposición a los que las autoridades del reino vinculan con la red de terrorismo mundial "Al Qaeda".

Los enfrentamientos, parte de una campaña emprendida el pasado mayo, causaron la muerte a cinco militantes "extremistas" y dejaron heridos a más de una decena de agentes. Tres de ellos fueron abatidos en sendas redadas en Riad, mientras que otros dos decidieron inmolarse cuando estaban sitiados en un inmueble de la ciudad santa de La Meca, santuario más sagrado y cuna de la religión islámica.