Sucesos

Absuelven a dos ganaderos de la zona norte a cuyas reses les fue inyectado Clembuterol


EL DÍA, S/C de Tenerife
11/nov/03 10:23 AM
Edición impresa

El Juzgado de lo Penal número Cinco de Santa Cruz de Tenerife ha absuelto a dos ganaderos del norte de la Isla acusados de un delito contra la salud pública al haberle realizado unos análisis a las reses en el Matadero Insular, el 15 de enero de 1998, y hallarse que tenían Clembuterol.

Según la sentencia, los administradores de una explotación ganadera, sita en Bebedero Alto (Barroso) de La Orotava, se dedicaban principalmente a la producción de leche y también como actividad residual a la venta de estiércol y de carne para consumo humano. Además de socios y administradores, uno se dedicaba a la parte técnica y del mantenimiento de la explotación, mientras que el otro propietario , en su condición de ingeniero técnico agrícola, es quien se ha encargado de la alimentación de las reses, de la compra de materiales y de organizar el trabajo que realizaban los empleados de la empresa.

Un peligro en el plato

El 15 de enero de 1998, mediante un análisis realizado en el Matadero Insular de Tenerife a tres reses que habían sido vendidas para carne se detectó la existencia de la sustancia conocida como Clembuterol, la cual además de estar prohibida resulta nociva para la salud humana. Los días 23 y 25 de marzo de 1998, funcionarios de la Consejería de Agricultura, Pesca y Alimentación de la Comunidad canaria procedieron a la toma aleatoria de muestras a varias reses de la explotación ganadera, resultando tres de ellas positivas a dicha sustancia, concretamente tres vacas menores de dos años, siendo confirmados los resultados analíticos por el Instituto de Salud Carlos III del Centro de Alimentación de Madrid, organismo este último que calificó como "alta" la concentración de Clembuterol en las muestras de pelo de tres bovinos menores de dos años.

Por ello, el coordinador regional del Plan Nacional de Investigación de Residuos de Animales y técnico de la Dirección General de Salud Pública de la Comunidad de Canarias, propuso la suspensión cautelar de la explotación ganadera para comercializar la carne y la incoación de expediente sancionador. Posteriormente, los días 12 y 18 de junio de 1998, uno de los dueños solicitó la inmovilización de algunas de las reses, resultando que en 6 de ellas existía presencia de Clembuterol. El 15 de enero de 2001 se alzó la medida cautelar y, aunque a las reses se les halló una alta dosis de Clembuterol, la empresa de los acusados se dedicaba a vender leche y no carne. En los análisis realizados al pienso que comían los animales no se halló esa sustancia. Aunque ambos son administradores de la empresa no queda probado que tuvieran relación con la infección de las reses ni que éstos se lo encargaran a terceros. Se desconoce si los animales llegaron contaminados a la explotación y la vía por la que se les suministró Clembuterol.

El fiscal solicitaba por un delito contra la salud pública una pena de dos años de prisión para cada uno de los acusados, una multa de 4.860 euros y el cierre de la empresa por espacio de cuatro años. La acusación particular solicitó una pena de un año de prisión y la inhabilitación durante 3 años., mientras que la defensa pidió la absolución.