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Mohamed VI interviene personalmente en la lucha contra la inmigración ilegal

El rey anunció la creación de dos instituciones para frenar la salida de pateras de sus costas. Es la respuesta al informe enviado tras los últimos naufragios, que ha dañado la imagen de Marruecos. España añade que la policía marroquí podría incorporarse a las patrulleras españolas.
AGENCIAS, Madrid
12/nov/03 14:14 PM
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La lucha contra la inmigración ilegal en Marruecos ha entrado en una fase crucial después de que el rey Mohamed VI diera órdenes a las autoridades de hacer todos los esfuerzos para poner fin a este fenómeno.

Mohamed VI, durante la reunión que presidió en la tarde del pasado lunes en el palacio de Rabat con la presencia del ministro del interior, Mustafa Sahel, y el ministro delegado en el interior, Fouad Ali Hima, los directores de la gendarmería y la marina real, el general Hosni Ben Sliman y el general Mohamed Triki, anunció la creación de dos instituciones que dependen directamente del Mi-nisterio del Interior: por un lado, la dirección de la inmigración y la vigilancia de las fronteras, cuya misión principal es poner en marcha un plan eficaz de lucha contra las redes de la inmigración ilegal y la vigilancia de las fronteras terrestres y marítimas.

El Ministerio del Interior encargará esta misión a una brigada nacional especial formada por policías, cuyas competencias abarcan todo el territorio marroquí.

Además, contempla la creación de siete delegaciones regionales en Tánger, Tetúan, Larache Al Ho-ciema y Nador, en el norte del país, por donde salen las pateras, Xujda en el este por donde entran los subsaharianos y en El Aaiún, en el Sáhara Occidental, punto estratégico para las mafias que envían pateras a Canarias.

También se creará el Obser-vatorio de Migración, encargado de centralizar todos los datos sobre la inmigración clandestina, proponer a las autoridades competentes me-didas concretas sobre la lucha contra la inmigración ilegal y publicar un informe cada tres meses sobre la inmigración.

La intervención del rey se produce tras la tragedia del naufragio de la patera, el día 25 de octubre, que causó la muerte a 36 personas y nueve desaparecidos y las protestas a nivel internacional y nacional para que se ponga fin a este fenómeno, sobre todo después de recibir un informe de los daños a la imagen de Marruecos y los problemas diplomáticos para Rabat en su relación con España y la UE que está causando la inmigración.

El delegado del Gobierno para la Inmigración y la Extranjería, Ignacio González, calificó ayer de "buena noticia" las medidas anunciadas por el rey de Marruecos y reiteró el ofrecimiento de España para cooperar en esta materia.

González recordó que España ha reiterado a Marruecos en numerosas ocasiones la disposición "a establecer cooperación entre nuestros cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y los marroquíes, e incluso la posibilidad de incorporarse a nuestras patrulleras y a nuestros puntos fronterizos para detectar todo este tipo de tráficos".

Insistió en que se trata de una buena medida y dijo que "si efectivamente se pone en marcha cuanto antes, se obtendrán los resultados efectivos que a nosotros nos gustarían para evitar esas redes que trafican con seres humanos".

A su juicio, lo importantes es concentrar los esfuerzos en los puntos de salida de las embarcaciones irregulares.

La lucha contra la inmigración ilegal en Marruecos ha entrado en una fase crucial después de que el rey Mohamed VI diera órdenes a las autoridades de hacer todos los esfuerzos para poner fin a este fenómeno.

Mohamed VI, durante la reunión que presidió en la tarde del pasado lunes en el palacio de Rabat con la presencia del ministro del interior, Mustafa Sahel, y el ministro delegado en el interior, Fouad Ali Hima, los directores de la gendarmería y la marina real, el general Hosni Ben Sliman y el general Mohamed Triki, anunció la creación de dos instituciones que dependen directamente del Mi-nisterio del Interior: por un lado, la dirección de la inmigración y la vigilancia de las fronteras, cuya misión principal es poner en marcha un plan eficaz de lucha contra las redes de la inmigración ilegal y la vigilancia de las fronteras terrestres y marítimas.

El Ministerio del Interior encargará esta misión a una brigada nacional especial formada por policías, cuyas competencias abarcan todo el territorio marroquí.

Además, contempla la creación de siete delegaciones regionales en Tánger, Tetúan, Larache Al Ho-ciema y Nador, en el norte del país, por donde salen las pateras, Xujda en el este por donde entran los subsaharianos y en El Aaiún, en el Sáhara Occidental, punto estratégico para las mafias que envían pateras a Canarias.

También se creará el Obser-vatorio de Migración, encargado de centralizar todos los datos sobre la inmigración clandestina, proponer a las autoridades competentes me-didas concretas sobre la lucha contra la inmigración ilegal y publicar un informe cada tres meses sobre la inmigración.

La intervención del rey se produce tras la tragedia del naufragio de la patera, el día 25 de octubre, que causó la muerte a 36 personas y nueve desaparecidos y las protestas a nivel internacional y nacional para que se ponga fin a este fenómeno, sobre todo después de recibir un informe de los daños a la imagen de Marruecos y los problemas diplomáticos para Rabat en su relación con España y la UE que está causando la inmigración.

El delegado del Gobierno para la Inmigración y la Extranjería, Ignacio González, calificó ayer de "buena noticia" las medidas anunciadas por el rey de Marruecos y reiteró el ofrecimiento de España para cooperar en esta materia.

González recordó que España ha reiterado a Marruecos en numerosas ocasiones la disposición "a establecer cooperación entre nuestros cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y los marroquíes, e incluso la posibilidad de incorporarse a nuestras patrulleras y a nuestros puntos fronterizos para detectar todo este tipo de tráficos".

Insistió en que se trata de una buena medida y dijo que "si efectivamente se pone en marcha cuanto antes, se obtendrán los resultados efectivos que a nosotros nos gustarían para evitar esas redes que trafican con seres humanos".

A su juicio, lo importantes es concentrar los esfuerzos en los puntos de salida de las embarcaciones irregulares.