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Al filo de la tragedia

Dos niñas, que sólo resultaron intoxicadas, quedaron atrapadas en el interior de una vivienda en llamas de Añaza, en Santa Cruz de Tenerife.
NURIA DÍAZ, S/C de Tenerife
13/nov/03 10:23 AM
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Dos incendios en dos viviendas de Santa Cruz de Tenerife provocaron ayer heridas de carácter menos grave a una mujer de 70 años en Ofra y causaron intoxicaciones por inhalación de humo a otras nueve personas en Añaza.

Este último siniestro fue el que originó mayor alarma, pues dos hermanas de 14 y 8 años quedaron atrapadas en el interior de la vivienda ubicada en el cuarto piso del bloque 6 de la parcela I15 del citado barrio. Las niñas, asustadas por el fuego, se asomaron a una de las ventanas del inmueble para pedir auxilio.

Al parecer, en el momento en que se inició el fuego, sobre las seis de la tarde, había otras tres personas más en la vivienda, entre ellos sus padres. Sin embargo, las dos hermanas no se atrevieron a salir cuando lo hizo el resto y quedaron aisladas.

Además de sus padres, una amiga, Raquel, de 18 años, estaba con ellas. Cuenta que las tres se encontraban en la habitación doblando ropa cuando vieron que por las rendijas de la puerta salía humo. Alertadas, se asomaron al pasillo para ver qué ocurría y vieron que había fuego en el salón. Entonces, Raquel trató de sacar a sus dos amigas de la casa, sin embargo, se resistieron debido a que estaban "muy asustadas", por lo que optó por salir sola para pedir ayuda.

Varios vecinos, que también resultaron intoxicados, trataron de entrar en el piso para ayudar a las menores, sin embargo debido al humo y al intenso calor no pudieron acceder a él.

Los primeros en llegar al lugar del siniestro fueron los funcionarios de la Policía Local de Santa Cruz, que al ver que no se podía entrar en la vivienda por la puerta, trataron de hacerlo a través de una ventana, accediendo a ella por el piso de abajo, pero el fuego también se les impidió.

Poco después llegó la dotación de bomberos del Consorcio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento de Tenerife, que sí lograron entrar en el piso en llamas y rescatar a las dos niñas. Uno de ellos fue el que las encontró en la habitación del fondo del inmueble y, con una en brazos y la otra protegida detrás de él, las pudo sacar de la casa, sin necesidad de utilizar la autoescala.

Después de proceder al rescate, los bomberos extinguieron el fuego y ventilaron el edificio. Las llamas se iniciaron en el sillón de la sala de la vivienda por causas que aún no se han podido determinar y en pocos minutos calcinaron la habitación. Sin embargo, el resto de la casa y del inmueble sólo se vieron afectados por el humo.

Los bomberos señalaron que los vecinos que trataron de ayudar rompieron las ventanas de las escaleras y que las puertas de la vivienda estaban todas abiertas, lo que, explicaron, genera un efecto chimenea que intensifica las llamas. Por ello, recordaron, en estos casos lo mejor es mantener todas las puertas y ventanas cerradas.

También se desplazó hasta Añaza el concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Santa Cruz, Hilario Rodríguez, quien dijo que ya ha ofrecido a la familia un lugar donde alojarse.

Asimismo, sobre las dos de la tarde de ayer, otro incendio en la capital tinerfeña originó daños en una vivienda y lesiones a su propietaria. En esta ocasión, las llamas se iniciaron en la cocina, donde la moradora del inmueble se había dejado un caldero al fuego. Como consecuencia del siniestro, Victoria C.C., de 70 años, sufrió quemaduras de primer grado en las manos, informó el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad.

Cuando la Policía Local de Santa Cruz llegó a la vivienda, ubicada en la calle Tagore, los vecinos ya habían extinguido el incendio, que destrozó parte de los muebles de la cocina, por lo que no fue necesaria la intervención de los bomberos del Consorcio insular.

Dos incendios en dos viviendas de Santa Cruz de Tenerife provocaron ayer heridas de carácter menos grave a una mujer de 70 años en Ofra y causaron intoxicaciones por inhalación de humo a otras nueve personas en Añaza.

Este último siniestro fue el que originó mayor alarma, pues dos hermanas de 14 y 8 años quedaron atrapadas en el interior de la vivienda ubicada en el cuarto piso del bloque 6 de la parcela I15 del citado barrio. Las niñas, asustadas por el fuego, se asomaron a una de las ventanas del inmueble para pedir auxilio.

Al parecer, en el momento en que se inició el fuego, sobre las seis de la tarde, había otras tres personas más en la vivienda, entre ellos sus padres. Sin embargo, las dos hermanas no se atrevieron a salir cuando lo hizo el resto y quedaron aisladas.

Además de sus padres, una amiga, Raquel, de 18 años, estaba con ellas. Cuenta que las tres se encontraban en la habitación doblando ropa cuando vieron que por las rendijas de la puerta salía humo. Alertadas, se asomaron al pasillo para ver qué ocurría y vieron que había fuego en el salón. Entonces, Raquel trató de sacar a sus dos amigas de la casa, sin embargo, se resistieron debido a que estaban "muy asustadas", por lo que optó por salir sola para pedir ayuda.

Varios vecinos, que también resultaron intoxicados, trataron de entrar en el piso para ayudar a las menores, sin embargo debido al humo y al intenso calor no pudieron acceder a él.

Los primeros en llegar al lugar del siniestro fueron los funcionarios de la Policía Local de Santa Cruz, que al ver que no se podía entrar en la vivienda por la puerta, trataron de hacerlo a través de una ventana, accediendo a ella por el piso de abajo, pero el fuego también se les impidió.

Poco después llegó la dotación de bomberos del Consorcio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento de Tenerife, que sí lograron entrar en el piso en llamas y rescatar a las dos niñas. Uno de ellos fue el que las encontró en la habitación del fondo del inmueble y, con una en brazos y la otra protegida detrás de él, las pudo sacar de la casa, sin necesidad de utilizar la autoescala.

Después de proceder al rescate, los bomberos extinguieron el fuego y ventilaron el edificio. Las llamas se iniciaron en el sillón de la sala de la vivienda por causas que aún no se han podido determinar y en pocos minutos calcinaron la habitación. Sin embargo, el resto de la casa y del inmueble sólo se vieron afectados por el humo.

Los bomberos señalaron que los vecinos que trataron de ayudar rompieron las ventanas de las escaleras y que las puertas de la vivienda estaban todas abiertas, lo que, explicaron, genera un efecto chimenea que intensifica las llamas. Por ello, recordaron, en estos casos lo mejor es mantener todas las puertas y ventanas cerradas.

También se desplazó hasta Añaza el concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Santa Cruz, Hilario Rodríguez, quien dijo que ya ha ofrecido a la familia un lugar donde alojarse.

Otro fuego en Ofra

Asimismo, sobre las dos de la tarde de ayer, otro incendio en la capital tinerfeña originó daños en una vivienda y lesiones a su propietaria. En esta ocasión, las llamas se iniciaron en la cocina, donde la moradora del inmueble se había dejado un caldero al fuego. Como consecuencia del siniestro, Victoria C.C., de 70 años, sufrió quemaduras de primer grado en las manos, informó el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad.

Cuando la Policía Local de Santa Cruz llegó a la vivienda, ubicada en la calle Tagore, los vecinos ya habían extinguido el incendio, que destrozó parte de los muebles de la cocina, por lo que no fue necesaria la intervención de los bomberos del Consorcio insular.