Cultura y Espectáculos

La OST va a la huelga y obliga a suspender el concierto previsto para hoy

La plantilla adopta esta medida de fuerza, considerada injustificada desde el Patronato Insular de Música, por lo que considera un incumplimiento del convenio colectivo en aspectos tales como el régimen de ensayos y la cobertura de bajas. Además, denuncian las actuales condiciones de trabajo en el Auditorio.
EL DÍA, S/C de Tenerife
14/nov/03 20:29 PM
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Apenas se ha cumplido un mes y medio desde la inauguración del Auditorio y ya surge el primer grave problema relacionado con el "buque insignia" de la cultura insular, la Orquesta Sinfónica de Tenerife, que va hoy a la huelga en demanda de mejores condiciones laborales. En virtud de esta decisión, queda suspendido el concierto previsto para este viernes, en el que la OST, bajo la dirección de Jesús López Cobos, tenía previsto estrenar una obra de José María Sánchez Verdú, galardonado con el Premio Nacional de Música.

El incumplimiento de las condiciones recogidas en el convenio colectivo de la agrupación es la premisa sobre la que se sustenta este paro, cuyas explicaciones detallaron ayer representantes sindicales y de la orquesta en un encuentro informativo celebrado en la sede del Sindicato de Em-pleados Públicos de Canarias (SEPCA). Por esta organización compareció su secretario general, Luis Ladeveze, mientras que en representación del comité de huelga lo hicieron tres de sus miembros, Anna Djilianova, Brett Kronewitter y Michael Kirby, asimismo presidente del comité de empresa de la OST.

Ladeveze, quien llevó el peso de las intervenciones, cargó en varias ocasiones contra el consejero insular de Cultura, Miguel Delgado, y contra el director titular de la orquesta, Víctor Pablo Pérez, a los que responsabilizó directamente de la situación creada. El mismo representante sindical recordó que el preaviso de huelga fue presentado hace veinte días, "tiempo más que suficiente para haber encontrado una solución al conflicto".

A propósito, informó de las dos reuniones mantenidas a comienzos de este mes por representantes del Cabildo y de los trabajadores. La primera se celebró el pasado día 1 y tuvo como interlocutor al presidente del Cabildo, Ricardo Mel-chior, quien, según Ladeveze, en-tendía que las reivindicaciones eran "domésticas y subsanables". Con esta expectativa de solución, los miembros del comité de huelga volvieron a sentarse a la mesa el día 6, esta vez con responsables del Patronato Insular de Música y con el gerente de la OST y consejero de Cultura del Cabildo, a quien el secretario general del SEPCA culpa en primera instancia de que "los ciudadanos se queden hoy sin la Sinfónica, mal asesorado, además, por el director de la orquesta".

Para el portavoz sindical, la gota que colma el vaso es la emisión por parte del Patronato Insular de un acta "en el que no se recogen los acuerdos alcanzados por ambas partes" en dicha reunión, lo que considera "una tomadura de pelo a los trabajadores".

Los músicos encabezados por Michael Kirby quisieron dejar claro que sus reivindicaciones no eran salariales ni perseguían la reducción de su horario de trabajo.

Una de las demandas tiene que ver no obstante con la jornada lectiva, ya que, según denuncian, "la gerencia ha cambiado horarios de ensayo de forma unilateral"; así, por ejemplo, ha llegado a fijarlos a partir de las siete y media de la tarde, "con el consiguiente perjuicio para los trabajadores".

"Estamos dispuestos a modificar nuestro horario en función de los artistas invitados ?señaló Kirby? siempre y cuando ese cambio se prevea con anticipación y se establezca de acuerdo con el comité de empresa; sin embargo, introducen los cambios y pasan de nosotros ".

Asimismo, demandan el cobro de grabaciones realizadas hace más de un año. "El director cobró, los solistas y técnicos también, pero no los músicos", expuso Kirby.

En precario

Por otro lado, y con arreglo al convenio colectivo, los profesores solicitan que se cubran las plazas de aquellos músicos que causan baja por enfermedad, maternidad y excedencia. Entienden que la contratación puntual de refuerzos no soluciona el problema, ya que, tras el concierto, la baja prosigue y la plaza no se cubre.

Otro de los núcleos de la reivindicación se corresponde con las condiciones de trabajo en el Au-ditorio. Según Ladeveze, "los trabajadores vienen ensayando con ruidos de obras, sin agua potable, aseos suficientes ni luces adecuadas para leer las partituras". Además, los 85 músicos en plantilla "sólo cuentan con dos camerinos, en los que, con muy buena voluntad y sin portar instrumentos, cabrían diez personas".

Los ensayos también se están realizando en condiciones precarias. "Directores de prestigio como Marc Minkowski o Jesús López Cobos ?explica Kirby? han debido interrumpir los ensayos para pedir silencio a los obreros con el fin de poder trabajar, ya que no hay nadie que lo haga por ellos". Una iniciativa que, según Brett Kro-newitter, también ha debido tomar Víctor Pablo Pérez.

A ello se suma la inseguridad, ya que en las inmediaciones del re-cinto, denuncia Ladeveze, "operan malhechores, con evidente riesgo para las personas y sus pertenencias (en alusión a los instrumentos). Los músicos se ven obligados a dejar aparcados sus vehículos en lugares apartados, sufriendo intimidaciones (de los aparcacoches) y viéndose obligados a acarrear instrumentos que, en algunos casos, pueden llegar a pesar quince kilos".

"No hay vigilancia dentro del edificio ?asegura Kirby, quien da fe de los robos producidos en los coches de los músicos?. Cuando acudimos a los vigilantes, nos dicen: sólo vigilamos la obra".

Deterioro creciente

La deteriorada relación entre el titular de la OST, Víctor Pablo Pérez, y los músicos de la agrupación isleña ha alcanzado con éste paro su nivel más crítico. Pese a ello, los profesores aseguraban ayer que, más allá de la huelga, trabajarán con la mayor profesionalidad junto al que ha sido hasta ahora su director. En ello coincidió el secretario general del SEPCA, quien, sin embargo, arremetió duramente contra el responsable musical, atribuyéndole un "mal trato" continuado a los músicos que empieza, a su juicio, por considerar que éstos "son vagos" o que ?siempre según sus palabras?"trabajan mejor en condiciones de incertidumbre". Tampoco escapó a sus críticas Miguel Delgado, quien, dijo, "ha amenazado a los músicos en huelga con establecer un régimen de incompatibilidad que les impida dar clases en escuelas y conservatorios". La propia administración se ha sumado al trato vejatorio que, según Ladeveze, reciben los músicos. "El día de la inauguración del Auditorio ?recordó?, se repartieron entradas entre políticos, funcionarios y empresarios, favor que se les denegó a los cónyuges de los músicos, pieza fundamental del evento. A su término, y mientras dichos invitados brindaban con champagne, los músicos bebían agua, ya que nadie se dignó a felicitarlos".