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Al menos 23 muertos en los ataques contra dos sinagogas en Estambul

Turquía sospecha de que alguna organización extranjera se esconde tras dos atentados con coche bomba que causaron ayer una masacre y que estaban dirigidos contra la comunidad hebrea, sefardí en su mayoría.
EFE, Ankara
16/nov/03 14:14 PM
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Las explosiones registradas ayer en Estambul mediante coches bomba contra dos sinagogas y que dejaron un mínimo de 23 muertos y más de 277 heridos parece ser obra de un grupo terrorista internacional, según las autoridades turcas.

Este método de ataques es nuevo en Turquía, significa una conexión internacional del terrorismo, declaró el ministro de Exteriores, Abdullah Gul, desde su ciudad natal de Kayseri.

El ministro del Interior, Ab-dulqadir Aksu, abundó en la misma idea e incluso no descartó que la red terrorista Al Qaida, que se supone dirigida por Osama bin Laden, esté tras el atentado.

En todo caso, consideró poco creíble que el grupo islamista radical turco Frente de los Com-batientes Islámicos del Gran Orien-te, que se atribuyó el atentado una hora después de ser cometido, haya podido llevar a cabo una acción tan osada.

"Es difícil para cualquier organización con base en Turquía llevar a cabo un ataque de esta magnitud", dijo a los periodistas mientras visitaba las sinagogas.

A preguntas de si se trataba de explosiones por control remoto o de conductores suicidas, Aksu dijo que "en cualquiera de los dos ca-sos, unas camionetas se dirigieron hacia sus objetivos. Creemos que contenían la misma clase de explosivos y que se trata de la misma clase de ataque terrorista".

Sin embargo, la cámara de seguridad de la sinagoga de Neve Sha-lom, una de las dos atacadas y que es la mayor de Estambul, grabó a un hombre aparcando un vehículo rojo junto al templo y huyendo tras hacerlo. El vehículo fue el que ex-plotó poco después.

De los 23 muertos ?que podrían aumentar, ya que muchos heridos están en estado grave?, dos son policías que custodiaban los templos y otros dos son fieles judíos, mientras que el resto son sencillamente transeúntes o vecinos.

Las explosiones causaron enormes daños en las inmediaciones de los templos, y dos edificios vecinos de la sinagoga de Beit Israel, en el barrio de Sisly, se desplomaron por los daños causados por los impactos.

Según fuentes de la seguridad turca, el servicio de inteligencia israelí Mossad había advertido a Turquía el pasado 12 de septiembre de que las sinagogas en Turquía podían ser objeto de atentados, y tras este aviso se había reforzado la presencia policial en sus alrededores.

La mano de Al Qaida

El Gobierno israelí, que fue uno de los primeros en denunciar el ataque, ofreció al turco el envío de es-pecialistas antiterroristas para ayudar en las tareas de investigación del atentado.

El portavoz del Ministerio de Exteriores israelí, David Saranga, informó del envío por Israel a Tur-quía de un avión para ayudar con la labor de rescate.

Saranga agregó que Israel considera que los dos ataques contra dos sinagogas en Estambul forman parte de una ola de antisemitismo, y de ataques terroristas mundial.

Al Qaida es sospechosa de haber perpetrado recientes ataques contra edificios o instituciones hebreas, como el atentado del pasado mayo en Casablanca contra una escuela judía, el de la sinagoga de Jerba (Túnez) en 2002 o el ataque contra un hotel frecuentado por israelíes en Mombasa hace un año.

La comunidad judía de Estambul cuenta con más de 20.000 personas y es una de las mayores establecidas en un país musulmán.

Sus miembros son casi todos descendientes de los sefardíes expulsados de España a fines del siglo XV y todavía conservan el español antiguo conocido como ladino. De hecho, Sefarad es el nombre que utilizan para referirse a España.