Dinero y Trabajo

Intervienen en el puerto de Santa Cruz 3.700 kilos de fruta ilegal

Agricultura informó de que se retuvieron 1.700 kilos de naranjas argentinas que portaban una plaga y cantidades importantes de sandía y piñas tropicales.
EFE, S/C de Tenerife
16/nov/03 16:01 PM
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El consejero de Agricultura del Gobierno de Canarias, Pedro Rodríguez Zaragoza, informó de que su departamento se incautó ayer en el puerto de Santa Cruz de Tenerife de 1.700 kilos de naranja argentina ilegal que portaba la plaga de la cochinilla. Rodríguez Zaragoza explicó que en la mañana de ayer también se interceptó un total de 400 kilos de sandías de Brasil, mil kilos de piña tropical de Ecuador y 600 kilos de la misma fruta llegados de Costa Rica, todos ellos destinados al comercio ilegal en la Isla.

El titular de Agricultura afirmó que "no podemos consentir que se siga introduciendo en Canarias productos ilegales y que además contienen plagas que perjudican a nuestra agricultura", y dijo que trasladará al ministro de Agricultura, Miguel Arias , "una dura queja al respecto".

Rodríguez Zaragoza añadió que "esta fruta ha pasado una serie de controles de aduanas antes de llegar a Canarias" y que nadie ha actuado "hasta que nosotros la hemos detectado, cuando esto se debería haber paralizado en el momento de su traslado desde el país de origen".

Es por ello que el consejero canario puntualizó que "tratamos con toda una cadena de sinvergüenzas que no cumplen con su obligación", y que es en las Islas donde "tenemos que estar a pie de puertos para controlar esta entrada ilegal de frutas".

También recordó que desde hace más de dos meses los inspectores canarios, junto a efectivos de la Guardia Civil, están revisando de madrugada los mercados de abastos con el fin de detectar los productos agrícolas que se venden de forma ilegal en Canarias.

Por otro lado, puso de manifiesto que el Gobierno de Canarias se gasta más de cuatro millones de euros, y otro tanto el Ejecutivo Central, para combatir las plagas, cuando lo que hay que hacer es, en su opinión, impedir la entrada de dichos productos.