Sucesos

Francia se solidariza con las quince víctimas del "Queen Mary 2"

Una investigación judicial por homicidios y heridas involuntarios fue abierta en la jornada de ayer por la Fiscalía de Saint-Nazaire (oeste francés), a raíz del derrumbamiento de una pasarela de acceso al lujoso crucero.
EFE, Francia
17/nov/03 10:24 AM
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EFE, Francia

El presidente Jacques Chirac viajó ayer a los astilleros de Saint-Nazaire (oeste) para expresar "la compasión y la solidaridad" de toda Francia a las víctimas del "incomprensible drama" del "Queen Mary 2".

Quince personas murieron y otras 28 permanecían hospitalizadas, seis de ellas en estado grave, a raíz del derrumbamiento, el sábado, de una pasarela de acceso desde el muelle hasta el mayor barco transatlántico del mundo, que estaba en dique seco.

"Las palabras se quedan cortas", dijo el jefe de Estado, acompañado por el primer ministro, Jean-Pierre Raffarin, y los titulares de Interior y Transportes.

Chirac, que tuvo "un pensamiento" para todos los que trabajan en la construcción naval, alma de este puerto atlántico, expresó "en nombre de todos los franceses, compasión, solidaridad, estima y dolor" a "la región, a los astilleros, a las víctimas".

Visitó la capilla ardiente instalada en los astilleros y saludó a los familiares apenados, así como a los heridos hospitalizados.

La tragedia golpeó Saint-Nazaire el sábado a primera hora de la tarde, cuando, por razones hasta ahora inexplicadas, la pasarela instalada la víspera para acceder al "Queen Mary 2" se derrumbó, precipitando al vacío, desde una altura de unos 20 metros, a la cuarentena de personas que se encontraban allí. Eran empleados de una empresa de limpieza y asalariados del constructor del buque, Alstom Marine, y sus familiares.

Chirac expresó la esperanza de que las investigaciones emprendidas por la Justicia y por Asuntos Sociales "permitirán rápidamente" establecer "responsabilidades" en la tragedia.

El fiscal de Saint-Nazaire, Pierre-Marie Block, que ha abierto una investigación judicial por homicidios y heridas involuntarios, consideró "prematuro pronunciarse sobre las causas del drama".

"Nuestra prioridad será esclarecer y comprender" el siniestro, aseguró, por su parte, el presidente del grupo Alstom, Patrick Kron, que se unió al dolor del personal y las familias de las víctimas.

El director de personal de Alstom Marine, Philippe Bouquet-Nadaud, tampoco quiso entrar en "ninguna suposición técnica", porque "ahora estamos en un momento de duelo".

Hasta ahora no se formulan hipótesis sobre la caída de la pasarela, de 10 metros de largo y uno y medio de ancho, que había sido instalada por una sociedad especializada en andamios y que, según Alstom Marine, podía soportar una carga muy superior a la de las personas presentes en el momento de la tragedia.

"Oí unos crujidos (...) Como pudimos nos agarramos a la pasarela durante la caída", dijo uno de los supervivientes, Jason Schmitt.

Según los primeros testimonios, la pasarela se descolgó en una de sus extremidades. "De repente se puso a la vertical", dijo un visitante que aguardaba su turno en el muelle.

El presidente Jacques Chirac viajó ayer a los astilleros de Saint-Nazaire (oeste) para expresar "la compasión y la solidaridad" de toda Francia a las víctimas del "incomprensible drama" del "Queen Mary 2".

Quince personas murieron y otras 28 permanecían hospitalizadas, seis de ellas en estado grave, a raíz del derrumbamiento, el sábado, de una pasarela de acceso desde el muelle hasta el mayor barco transatlántico del mundo, que estaba en dique seco.

"Las palabras se quedan cortas", dijo el jefe de Estado, acompañado por el primer ministro, Jean-Pierre Raffarin, y los titulares de Interior y Transportes.

Chirac, que tuvo "un pensamiento" para todos los que trabajan en la construcción naval, alma de este puerto atlántico, expresó "en nombre de todos los franceses, compasión, solidaridad, estima y dolor" a "la región, a los astilleros, a las víctimas".

Visitó la capilla ardiente instalada en los astilleros y saludó a los familiares apenados, así como a los heridos hospitalizados.

La tragedia golpeó Saint-Nazaire el sábado a primera hora de la tarde, cuando, por razones hasta ahora inexplicadas, la pasarela instalada la víspera para acceder al "Queen Mary 2" se derrumbó, precipitando al vacío, desde una altura de unos 20 metros, a la cuarentena de personas que se encontraban allí. Eran empleados de una empresa de limpieza y asalariados del constructor del buque, Alstom Marine, y sus familiares.

Chirac expresó la esperanza de que las investigaciones emprendidas por la Justicia y por Asuntos Sociales "permitirán rápidamente" establecer "responsabilidades" en la tragedia.

El fiscal de Saint-Nazaire, Pierre-Marie Block, que ha abierto una investigación judicial por homicidios y heridas involuntarios, consideró "prematuro pronunciarse sobre las causas del drama".

"Nuestra prioridad será esclarecer y comprender" el siniestro, aseguró, por su parte, el presidente del grupo Alstom, Patrick Kron, que se unió al dolor del personal y las familias de las víctimas.

El director de personal de Alstom Marine, Philippe Bouquet-Nadaud, tampoco quiso entrar en "ninguna suposición técnica", porque "ahora estamos en un momento de duelo".

Hasta ahora no se formulan hipótesis sobre la caída de la pasarela, de 10 metros de largo y uno y medio de ancho, que había sido instalada por una sociedad especializada en andamios y que, según Alstom Marine, podía soportar una carga muy superior a la de las personas presentes en el momento de la tragedia.

"Oí unos crujidos (...) Como pudimos nos agarramos a la pasarela durante la caída", dijo uno de los supervivientes, Jason Schmitt.

Según los primeros testimonios, la pasarela se descolgó en una de sus extremidades. "De repente se puso a la vertical", dijo un visitante que aguardaba su turno en el muelle.