Vivir
LO ÚLTIMO:
foto del aviso
La borrasca deja en Canarias más de 40 litros por metro cuadrado y vientos de 100 km/h leer

Denuncian la expulsión de sus hijas del colegio al que criticaron en televisión

La dirección del centro, privado concertado, alega la falta de pago de los tres meses de curso escolar como el motivo para impedir que las niñas regresen a clase, lo que les fue comunicado a las madres con una carta. Éstas, que ya han denunciado el caso en varias instancias, lo consideran una represalia.
EL DÍA, S/C de Tenerife
18/nov/03 22:42 PM
Edición impresa

En mala hora se le ocurrió a Carmen Vanessa Lorenzo y a Rita Hernández aparecer en la televisión para denunciar las condiciones del colegio al que acuden sus hijas, en el lagunero barrio de la Candelaria, tanto de las instalaciones como que se impedía la creación de la Asociación de Padres de Alumnos (APA) o que no había hora para entrevistarse con los tutores. Al día siguiente, las dos hijas de estas mujeres, Yisselle y Andrea, ambas de 5 años, eran expulsadas del centro escolar.

La dirección del colegio San Pablo, privado concertado, que ha declinado hacer declaraciones a este periódico y a cualquier otro medio de comunicación, alega que el motivo de la expulsión de la dos pequeñas es la falta de pago de sus familias de los recibos correspondientes a los tres meses transcurridos desde que se inició el curso escolar.

Sin embargo, las madres de las dos niñas aseguran que su denuncia televisiva es el motivo de que sus hijas lleven desde el pasado martes, día 11, en casa, sin poder acudir a clase, "porque me lo dijo claramente un profesor", dice Carmen Vanessa, que viene ac-tuando de portavoz de las dos familias.

Carmen Vanessa admite que debe el pago de los tres meses de curso escolar, pero puntualiza que no se niega a hacerlo: "Tengo una beca aprobada y lo que pide el centro es que le abone 120 euros, cuando debo pagar 58 euros y el colegio se ha negado a coger este dinero". Y añade que en su misma situación se hallan otros alumnos, "a los que no se ha echado del colegio".

Carmen Vanessa se muestra, por una parte, tranquila, probablemente confiada en que las múltiples gestiones que ha emprendido den resultado, tanto en la Consejería de Educación, como en la Subde-legación del Gobierno, como en los Juzgados, "porque ya me han dicho que no lo pueden hacer", y a la vez no deja de estar indignada por lo que considera represalia de la dirección del centro hacia su pequeña.

Insiste al respecto en que la ex-pulsión de las dos niñas se realizó mediante una carta, que les fue entregada al ir a buscarlas el pa-sado martes y no directamente por el director, con el que no han po-dido entrevistarse ni ese día ni los siguientes.

"La carta está firmada por el presidente de la cooperativa, que yo no sé ni quién es ese señor y ni el director ni el jefe de estudios quieren hablar con nosotras".

No hay declaraciones

Este periódico intentó ayer conocer la versión de la dirección del centro, pero el jefe de estudios, sinsiquiera llegar a citarle el motivo de la visita al colegio de periodista y fotógrafo, señaló: "El director no está, no hay declaraciones".

Mientras, en la calle, en las inmediaciones del colegio, en la calle Breña Baja, niños y padres se arremolinaban alrededor de Car-men Vanessa y Rita, las madres de Yisselle y Andrea, que ya han emprendido una recogida de firmas que requiere el apoyo a su denuncia, porque parece que ya hay quien tiene en cuenta el dicho de que "cuando veas las barbas de tu vecino cortar... pon las tuyas a re-mojar".

En mala hora se le ocurrió a Carmen Vanessa Lorenzo y a Rita Hernández aparecer en la televisión para denunciar las condiciones del colegio al que acuden sus hijas, en el lagunero barrio de la Candelaria, tanto de las instalaciones como que se impedía la creación de la Asociación de Padres de Alumnos (APA) o que no había hora para entrevistarse con los tutores. Al día siguiente, las dos hijas de estas mujeres, Yisselle y Andrea, ambas de 5 años, eran expulsadas del centro escolar.

La dirección del colegio San Pablo, privado concertado, que ha declinado hacer declaraciones a este periódico y a cualquier otro medio de comunicación, alega que el motivo de la expulsión de la dos pequeñas es la falta de pago de sus familias de los recibos correspondientes a los tres meses transcurridos desde que se inició el curso escolar.

Sin embargo, las madres de las dos niñas aseguran que su denuncia televisiva es el motivo de que sus hijas lleven desde el pasado martes, día 11, en casa, sin poder acudir a clase, "porque me lo dijo claramente un profesor", dice Carmen Vanessa, que viene ac-tuando de portavoz de las dos familias.

Carmen Vanessa admite que debe el pago de los tres meses de curso escolar, pero puntualiza que no se niega a hacerlo: "Tengo una beca aprobada y lo que pide el centro es que le abone 120 euros, cuando debo pagar 58 euros y el colegio se ha negado a coger este dinero". Y añade que en su misma situación se hallan otros alumnos, "a los que no se ha echado del colegio".

Carmen Vanessa se muestra, por una parte, tranquila, probablemente confiada en que las múltiples gestiones que ha emprendido den resultado, tanto en la Consejería de Educación, como en la Subde-legación del Gobierno, como en los Juzgados, "porque ya me han dicho que no lo pueden hacer", y a la vez no deja de estar indignada por lo que considera represalia de la dirección del centro hacia su pequeña.

Insiste al respecto en que la ex-pulsión de las dos niñas se realizó mediante una carta, que les fue entregada al ir a buscarlas el pa-sado martes y no directamente por el director, con el que no han po-dido entrevistarse ni ese día ni los siguientes.

"La carta está firmada por el presidente de la cooperativa, que yo no sé ni quién es ese señor y ni el director ni el jefe de estudios quieren hablar con nosotras".

Este periódico intentó ayer conocer la versión de la dirección del centro, pero el jefe de estudios, sinsiquiera llegar a citarle el motivo de la visita al colegio de periodista y fotógrafo, señaló: "El director no está, no hay declaraciones".

Mientras, en la calle, en las inmediaciones del colegio, en la calle Breña Baja, niños y padres se arremolinaban alrededor de Car-men Vanessa y Rita, las madres de Yisselle y Andrea, que ya han emprendido una recogida de firmas que requiere el apoyo a su denuncia, porque parece que ya hay quien tiene en cuenta el dicho de que "cuando veas las barbas de tu vecino cortar... pon las tuyas a re-mojar".

el apunte

Yisselle no entiende nada

"Mi hija se ha vuelto a orinar en la cama y tiene pesadillas, diciendo que quiere volver al colegio, y eso no lo voy a tolerar", se lamenta Carmen Vanessa, quien ha denunciado el suceso ante la Policía y los Juzgados de La Laguna, y tiene intención de hacerlo ante el Fiscal de Menores y el Diputado del Común. Ya ha puesto otra denuncia en la Consejería de Educación, que hoy va a remitir a la inspectora de zona para tratar de aclarar los hechos. Además, la pasada semana se entrevistó con la subdelegada del Gobierno, Pilar Merino, a la que ya ha hecho llegar, además, una solicitud de manifestación, que está previsto celebrar el próximo día 24, si no se resuelve el problema de las dos niñas. Por otra parte, ha emprendido una campaña de recogida de firmas para denunciar lo que considera una represalia contra las dos niñas de tan sólo cinco años. Este periódico fue testigo ayer de cómo la hija de Carmen Vanessa le insistía a su madre para que fuera a hablar al colegio para que le dejen entrar. De ahí la fotografía tomada, cuando la niña se fue a un rincón a llorar, porque le parecía que su madre no le hacía caso.