Sucesos

La Policía dice que el acusado de la muerte de un francés en La Pinta estaba sereno

El día 6 de diciembre de 2001, un hombre de 59 años fue golpeado con los pies y los puños hasta morir. El procesado dice que padece depresiones y abusa del alcohol, pero los policías dijeron ayer que estaba tranquilo, la habitación desordenada y que había mucha sangre en las paredes y el suelo del pasillo.
EL DÍA, S/C de Tenerife
20/nov/03 10:24 AM
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Ayer comparecieron los testigos en el caso que se celebra con jurado popular en la Audiencia Provincial donde comparece Surendiran M., al cual se le acusa de dar muerte a un súbdito francés utilizando sus pies y sus puños, el día 6 de diciembre de 2001, en una de las habitaciones del hotel La Pinta, sito en Playa de las Américas.

El procesado se mantuvo muy atento al desarrollo de la prueba en la que declararon el vigilante de seguridad del establecimiento hotelero, el cual manifestó que el inculpado bajó a la Recepción y tras hablar con el responsable subieron y vieron el cuerpo sin vida del francés sobre un charco de sangre.

"Lo vi un poco nervioso. Me dio la llave y dijo que en su habitación había una persona que lo estaba molestando. Subí con el recepcionista y al abrir la puerta vimos a una persona y un charco de sangre. Las noche anterior lo vi junto a la víctima en el bar tomando cerveza. También me di cuenta de que había bajado un par de veces. Una a comprar tabaco y la otra a la calle", dijo el vigilante. El recepcionista del hotel manifestó que "había tenido un problema con una persona que se hallaba en su habitación. Estaba un poco nervioso y le dimos agua. Además solicitó el prefijo de Noruega y el de Reino Unido, pero no llegó a hacer ninguna llamada".

Los funcionarios del Cuerpo Na-cional de Policía afirmaron que no vieron al procesado nervioso ni que presentara síntomas de embriaguez. Un agente de la Policía Científica dijo que "la habitación estaba completamente revuelta y con rastros y manchas de sangre. Además había signos de haber estado paseando por su interior. Todo estaba lleno de sangre". Otro policía dijo que el cuerpo estaba boca arriba y la sangre estaba proyectada sobre la pared a la altura de cintura para abajo. Había colillas junto al teléfono. Además en el baño habían pisadas y una toalla llena de sangre, así como en el pasillo".

Los testigos aseguraron que había una maleta hecha en la habitación con ropa del acusado, lo cual hizo levantar algunas dudas, ya que llegó a la Isla el día 4 y los hechos ocurrieron el día 6.

El director del hotel manifestó que tanto la víctima como el acusado se hospedaban en el mismo establecimiento, uno en la habitación 338 y el procesado en la 123. Dicha afirmación desbarata la versión del acusado de que intentó ayudar a la víctima porque le comentó que estaba durmiendo en un sofá cama y él le ofreció una cama.