La Laguna

Orden en La Vega

El Plan Especial de La Vega lagunera Sector PA-6 se encuentra ya redactado en espera de su aprobación en sesión plenaria antes de que finalice el año. Con él se termina una larga espera.
A. REVERÓN, La Laguna
20/nov/03 14:32 PM
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Mantener la posibilidad de que las explotaciones agrícolas de La Vega lagunera sean rentables para sus dueños y ordenar el uso del suelo es lo que persigue el recién redactado Plan Especial de este peculiar enclave, en el que participan desde 1999 la consejería de Agricultura del Gobierno canario y el área de Urbanismo del Ayuntamiento de La Laguna.

Al tratarse de una zona eminentemente agrícola y ganadera, formada por el Valle de Las Mercedes, Guamasa, Los Rodeos y parte de la zona Los Genetos-Los Baldíos, fue necesario redactar un documento concreto que, dentro del Plan General de Ordenación Urbana, hiciera posible un equilibrio entre el cultivo agrícola y ganadero, la vivienda, el mantenimiento del paisaje, la flora y la fauna.

Según el concejal de Urbanismo del consistorio lagunero, Francisco Gutiérrez, "se trata de evitar la colonización urbana en el suelo rústico y dar posibilidades de desarrollo agrícola a través de varios incentivos. Por ahora queremos aprobar el plan en el Pleno antes de que finalice el año, para luego sacarlo a exposición pública".

Del contenido de este documento, al que ha tenido acceso EL DÍA , se desprende que la zona de La Vega vive una situación preocupante en relación a la conformación parcelaria, ya que de las 3.500 parcelas que existen, más de 2.200 son menores de 2.500 metros cuadrados, es decir, que se hacen inviables para la mayoría de las explotaciones agrícolas porque el 93% de las parcelas ocupan menos de una hectárea, un espacio insuficiente para plantar y cultivar.

Un ejemplo de esta situación es que un 41,66% del terreno está dedicado a huertas familiares, que no tienen como objetivo la agricultura profesional sino el autoabastecimiento diario, algo que para Gutiérrez "no es muy beneficioso si se tiene en cuenta que el plan pretende implantar los asentamientos agrícolas".

En cuanto a las edificaciones que se concentran en la zona, del total de las 1.762, un 71% son de uso residencial, un 19% corresponden a cuartos pequeños de aperos y un 9% a edificaciones relacionadas con la actividad agrícola.

Por otra parte, y relacionado con uno de los temas quizás más complicados cuando se habla de terrenos agrícolas y rústicos, se encuentran las viviendas fuera de ordenación o clandestinas. En el caso de La Vega, las que no están incluidas en el censo de casas legales alcanzan el 62%.

Esto supone que sólo hay un 8,6% dadas de alta y por ello el plan especial determinará la ordenación y los usos del suelo para optimizarlos en las zonas más adecuadas.

En lo que se refiere a las casas o inmuebles abandonados que se pueden ver por toda la Vega en medio de grandes extensiones de terreno, existen un total de 282 edificios pertenecientes a los siglos XVIII y XIX en estado de ruina, con un interés patrimonial calificado como medio-escaso.

Estas construcciones son, en la mayoría de los casos, viviendas rurales de pequeño tamaño con una sola planta, con cubierta de tejado y aisladas a borde de camino, que serán rehabilitadas y conservadas a través de un estudio pormenorizado de las mismas.

Viviendas clandestinas

Por otra parte, de las 1.200 hectáreas o 12 millones de metros cuadrados que forman la zona de La Vega, un 42% pertenecen a terrenos no cultivados, un 5,74% a cultivos permanentes, un 10% a cultivos situados en el borde de una parcela y un 4% a asociaciones de cultivos ( una misma parcela donde se plantan diferentes especies ), de los cuales el 34% son de viña y de papa.

El terreno cultivable se fija en un 65%, pero de él, un 18% no se ha cultivado nunca, mientras que el que no se puede explotar se divide entre forestal y el dedicado al cultivo de los cereales y al alimento del ganado.

Las huertas en estado de abandono parece que predominan, ya que suponen el 18,10% de los terrenos, aunque las asociaciones que corresponden a huertos familiares alcanzan el 41,66% del suelo.

Les siguen los terrenos dedicados al cultivo de papas, el que mezcla plataneras con cítricos o el de la viña junto las plantaciones de papas, también uno de los más comunes entre los agricultores de La Vega.

En definitiva, este esperado plan especial intentará acabar con los problemas de fragmentación del suelo que ha venido sufriendo durante todos estos años la zona de La Vega lagunera, además de, como curiosidad, realizar una clasificación climática (humedad, temperatura, fuerza del viento) y geológica.